eb24 Parábola del Sembrador

En este folleto examinamos la parábola del Sembrador. Cómo gente reacciona al evangelio. TEMAS: Introducción | La Amenaza | El Terreno “Junto al Camino” | El Terreno “en Pedregales” | El Suelo “entre Espinos” | El Terreno “en la buena tierra” | Conclusión

La Parábola del Sembrador

Por David Cox

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Mateo 13:3 Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar. 8 …parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.

Esta parábola ha sido predicada y analizada por predicadores durante mucho tiempo, y creo que muy pocas veces la enseñanza que quiso Jesús es mostrada claramente. La parábola no habla de diferencias en el evangelio o en su presentación, sino que está enfocada sobre la recepción del evangelio por el individuo.

Resumen: En este folleto examinamos la parábola del Sembrador. Cómo gente reacciona al evangelio. TEMAS: Introducción | La Amenaza | El Terreno “Junto al Camino” | El Terreno “en Pedregales” | El Suelo “entre Espinos” | El Terreno “en la buena tierra” | Conclusión

Introducción

Mat 13:3 Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar. 4 Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. 5 ​Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. 7 Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron. 8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.

La parábola es muy sencilla. Un cultivador sembró su simiente en el campo, y ésta cayó en el camino y y otros terrenos no preparados para recibirla. El enfoque no se encuentra en la labor del sembrador que deposita la semilla en lugares no adecuados, sino en el hecho de que sembró en todo el lugar ofreciente a todos la misma oportunidad.

El punto principal no es la semilla ni el sembrador, sino en los diferentes tipos de suelos, ya que cada uno de ellos produjo o no produjo fruto. El caso es que solamente la planta que creció hasta dar fruto completo, representa al hombre salvo. Los demás son inconversos y tendrán que ir a condenación.

En claro que Jesús enseñó esto con “la amenaza” de estimular la aplicación a sus corazones, como si dijera, “Tú puedes ser cualquiera de estos suelos, el que quieras, siempre y cuando corrijas tu forma de escuchar y responder a la Palabra de Dios.

Los suelos que no rinden fruto para salvación, representan a personas que no fueron salvos. El mensaje es claro… ¡No seas como uno de ellos!

La Amenaza

Mat 13:12 Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
13 Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden. 14 ​De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis. 15 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane.  
16 Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen. 17 Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron.

Jesús amenazó a los que oían. Esto consistía en advertirles como escuchaban la Palabra de Dios, ya que su salvación o perdición radicaba básicamente en la recepción del evangelio y la Palabra de Dios. Antónimo al Calvinismo, que reza que todo radica en la elección hecha por Dios, “en concreto” (nadie puede alterar lo que Dios decidió desde antes de la creación), esta parábola destaca la decisión del individuo y no el poder divino, que manipula la perdición o salvación según su propia elección. Radica en el individuo y en su respuesta al evangelio, eso será lo que decida su perdición o el acceso a la salvación de Dios.

Jesús inicia con un dicho que muchos considerarían como injusto. Si tienes, tendrás más, y si tienes poco, se te quitará aun lo que tienes. Esto habla de fe. Si aplicas lo poco de fe que tienes, Dios te dará más. Con esta idea, Jesús relató la parábola de la semilla de mostaza (diminuta, pero de muy grandes resultados) en este mismo capítulo (Mateo 13:31-32) y la parábola que muestra que solo un poco de levadura leuda toda la masa (Mat 13:33). El punto es obvio, si te prestas a actuar “como si tuvieras fe”, Dios pondrá su poder detrás de ti.

El terreno “Junto al Camino”

Mateo 13:4 Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. 19 Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.

Este tipo de persona es alguien que oye y entiende el evangelio, pero simplemente no ve la importancia del evangelio para ser salvo. No entiende que es un acto para salvación de su alma, lo que debería ser más importante para él. Esta persona nunca “toma posesión” de las riquezas del evangelio. Tan rápido como cae en el evangelio, igual lo abandona sin que le importa nada. Este mismo punto se enfatiza en los dos parábolas de Mateo 13:44-46.

Mat 13:44 Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene , y compra aquel campo. 45 También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, 46 ​que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.

El punto de arriba es el mismo, si no estimas la salvación como algo de gran valor (digno incluso, de entregar tu vida, o pagar cualquier precio), entonces… no podrás ser salvo.

El terreno “en pedregales”

Mat 13:5 ​Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. 20 Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; 21 pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.

Este tipo de suelo representa a alguien, que al oír el evangelio pronto lo acepta, pero no dura en el. Lo valioso de este punto es la revelación de Jesús de que la salvación no es un encuentro momentáneo (como la experiencia de una visión de Dios o de invocar la oración del pecador), sino que la salvación es la relación entre Dios y la persona, el momento de la salvación es solo el principio. Juan 17:3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Esta relación obliga a ambos a un intercambio y sacrificio tanto del cristiano hacia Dios, como a Dios dando y supliendo para el cristiano. El énfasis está en que la salvación debe arraigarse en la vida de uno, que nada puede separar a la persona de Jesucristo. Tiempos y experiencias duras y arduas no pueden romper el amor que uno tiene para Jesús.

El Suelo “entre espinos”

Mat 13:7 Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron. 22 ​El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.

Generalmente “otros intereses” tratarán de entrar en la relación entre uno y Jesús, para provocar que la persona disminuya la prioridad de su relación con Jesús a las cosas del mundo, y que lleguen tomar el lugar de Cristo. Esto es la ambición de ser rico e influyente. Luc 8:14 ​La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. El pasaje paralelo de Lucas ofrece más detalles, menciona que “los placeres de la vida” son ídolos contrarios a Jesucristo, y muchos supuestos cristianos tienen a este ídolo como rey de su vida en lugar de Jesús. El cristianismo hoy en día trata de justificar las riquezas y placeres, como “que tienen lugar e importancia en la vida cristiana“. Construyen una vida “cristiana” sin aflicción ni sacrificio, y justifican dejar a Cristo en prioridades menos importantes que sus riquezas y placeres. Es la misma mentira… con otro nombre.

El terreno “en la buena tierra”

Mat 13:8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno. 23 Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.

Tenemos que insistir que en esta parábola, solo la persona que sigue su camino y lleve fruto espiritual aceptable a Dios, es salvo. Toma tiempo, sacrificio y esfuerzo por parte del individuo, y naturalmente debe resultar obvio en su vida, “cómo escuchas y respondes a Cristo“. Este es el punto de la parábola del Sembrador, solamente recibiendo y haciendo caso a Cristo se puede realmente ser salvo. Todos los otros se engañan a sí mismos.

Conclusión

Mateo 13:14 ​De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis. 15 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane.

Lo triste y sombrío de las palabras de Jesús, es que muchos oirán el evangelio (pensando que están en la salvación), pero están perdidos todavía. Tienen el corazón dilatado, los mensajes de vida y amor de la Biblia no les causan respuesta emocional (no hay cambio en su vida). “Oyen pesadamente” y “han cerrado sus ojos” para “no ver“. Estas personas están en el cristianismo y son miembros de iglesias, profesan ser salvos pero no lo son. La respuesta de su corazón no es estar activos y responder con cambios espirituales en su vida, sino solamente marcan las palabras con poco interés, y nada o casi nada aplican en su vida cotidiana.

El cristiano verdadero debe estar constantemente recibiendo novedades de la Palabra de Dios, y cada uno, buscar como cambiar su vida y alinearse a la voluntad de Dios. Sin escuchar, no hay vida espiritual. Si no obtiene provecho regularmente de las Palabra de Dios, no hay crecimiento y se muere espiritualmente. Si no hay afán y gozo en su vida para acercarse a Jesús en amor por imitar a su Salvador, está revelando su condición espiritual.

Lucas 6:47 Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace…

Lucas 11:28 Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.

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