ig86 Porque me congrego y participo regularmente en la Iglesia

ig86 Porque me congrego y participo regularmente en la iglesia, explica razones por las cuales un cristiano asiste y participa en la iglesia, hebreos 10:25.

ig86 Porque me congrego y participo regularmente en la iglesia, explica razones por las cuales un cristiano asiste y participa en la iglesia, Hebreos 10:25.

Por David Cox

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Hebreos 10:23 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. 24 Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

Tenemos que ver que la razón por que nos congregamos y participamos en la iglesia es porque Dios nos manda a hacerlo. También es muy diferente de simplemente estar presente en el edificio en el tiempo de un culto, es de congregarse y participar en las actividades y de comprometerse con los hermanos en tal lugar y actividad en todas formas.

Hebreos 10:25

Hebreos 10:25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

La primera observación de este versículo es que es extraño. No dice, “Ve al edificio de la iglesia cada domingo.” Es un negativo, “no dejando…”  La otra cosa extraña aquí es que no dice “asiste a la iglesia”. Dice “no dejando de congregarnos”. La idea de “dejar” es de olvidar algo como cuando estás fuera de tu hogar. Lo olvidas o se te olvida porque no es importante en tu mente. El asistir a la iglesia no es algo sin importancia en la vista de Dios, e igualmente debe ser muy importante en nuestras mentes también. El “congregarse” aquí viene de la palabra “sinagoga”. La idea es de acudir a este lugar para aprender, y para hacer actividades religiosas. Liddell, Scott y Jones Léxico anotan que “congregarse” es reunirse, recoger, de venir juntos.

2 Tesalonicenses 2:1 Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermano…

O sea, cuando el Señor Jesucristo regrese para llevarnos al cielo, Él va a reunirnos y llevarnos al cielo consigo si no hemos muerto antes de este punto en el tiempo. Entonces, la reunión cada domingo en la iglesia es en memoria de la promesa de Jesús que viene por nosotros para recogernos y llevarnos al cielo con Él. La pregunta importante es, ¿Eres un redimido esperando su regreso o no? Porque si eres salvo, un redimido, tienes una obligación de tu compromiso con Dios en la salvación que reconoces cada semana está tu esperanza, de ir con tus hermanos a celebrar esta esperanza, y revivirla. Otro punto interesante de Hebreos 10:25 es que Dios mismo reconoce que a veces una persona u otra va a enfermarse y faltar al culto los domingos. El problema no es que faltes un domingo, sino cuando el hábito de tu vida es de faltar a las reuniones de la iglesia, llegas infrecuentemente. No criticamos a nadie que se queda en su casa cuando está enfermo. Pero el faltar de asistir a la iglesia no debe ser el hábito de tu vida.

Entendiendo el Corazón de la Salvación

1 Juan 4:7 Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. 12 Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. 20 Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? 21 Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.

Si entendemos la salvación, entendemos que el Salvador es el mismo Dios de amor. Por razón de Su corazón de amor, Jesús nos salva. Pero Jesús requiere para que uno sea salvo, que aceptemos este amor en nuestro corazón, y que sea parte de nuestras vidas. ¿Cómo se ve esto prácticamente? Demostramos nuestra recepción de la salvación por como amamos a nuestros hermanos en Cristo.

El Crecer en la Fe

La base de la salvación es la fe. Fe no es solamente declarando lo que “crees”, la fe es de instalar todo lo que crees actualmente en la práctica de tu vida. Esto no es fácil. Es laborioso. Es tardado, y necesitas mucho tiempo y práctica en tu vida para lograrlo. Además, necesitas la ayuda de Jesús (tienes que permanecer en Él) y la ayuda del Espíritu Santo (es nuestra santificación).

Romanos 10:17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

1 Timoteo 4:13 Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza.

Por nuestra fe, somos salvos. Pero la vida cristiana se define por esta misma fe. La fe crece en nosotros cuando escuchamos la Palabra de Dios, y ayuda mucho este crecer de fe cuando la palabra es explicada. Entonces la Palabra de Dios es clave.

2 Timoteo 4:2 que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. 3 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.

La vida de un cristiano es más que “tiene un boleto para el cielo.La realidad de ser salvo es visto en la fe aplicada actualmente en la vida de la persona. De ser salvo es de tener la fe vivida (Romanos 1:17; Gálatas 3:11; Hebreos 10:38el justo vivirá por su fe” es que, su fe es vista actualmente en cómo vive su vida). Si el autor de Hebreos habla en Hebreos 10:38 de la firmeza de la fe, y un poco antes en Hebreos 10:25 de no dejar de congregarse, el tema en Hebreos 10 es como lograr esta firmeza en tu vida espiritual.

La fe en Jesucristo nos salva, pero la fe debe crecer más y más como vamos viviendo después de nuestra salvación, y la fe viene por escuchar la Palabra de Dios explicada en los cultos del domingo.

Adorando a Dios

Dios claramente nos manda en Hebreos 10:25 que nos congreguemos. Pero ¿Por qué? O sea, ¿Cuál es el propósito central que debemos cumplir cuando llegamos al culto? Nuestro principal propósito en existir es de adorar a Dios y anunciar las virtudes de El Salvador al mundo (1 Pedro 2:9). Somos su creación, entonces DEBEMOS ADORAR A NUESTRO CREADOR. ¿Cómo adoramos a Dios entonces? Primero, sobre todo, es de llegar, escuchar y participar en el culto. Nuestra adoración a Dios consiste en oír la Palabra de Dios (en voz alta y de una buena y clara traducción de la Biblia). Hay muchos predicadores que no usan mucho la Biblia en sus sermones. Son tachados. Segundo, alguien con conocimientos, madurez, una vida ejemplar de los principios que está tratando, explica la Palabra de Dios.

Alabando a Dios

Salmos 66:4 Toda la tierra te adorará, Y cantará a ti; Cantarán a tu nombre.

La diferencia entre adorar a Dios y alabar a Dios es que la adoración es más un estudio del carácter y la moralidad de Dios, y la alabanza es de notar ejemplos de lo que observamos en la adoración actualmente en ejemplos concretos de la vida. Dios es misericordioso. Esto es adoración. Debemos incorporar la misericordia en nuestras vidas. Pero cuando Dios oyó el clamor de los Israelitas como esclavos en Egipto, y Dios les libró, esto es alabanza, un ejemplo concreto.

Participando en el Culto

Colosenses 3:16 La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. Efesios 5:19 hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones.

Los que se congregan en el culto de la iglesia tienen que participar. Quiere decir, que la congregación debe cantar, dar acciones de gracias (alabanza), y compartir peticiones. Igualmente, la congregación escucha el sermón para entender las Escrituras y aplicar los principios espirituales explicados en sus propias vidas. Igualmente, se debe participar en la toma de la ofrenda y diezmo.

Son actividades espirituales que agradan a Dios. O sea, son mandamientos para los creyentes, pero a la vez, hay bendiciones y beneficios espirituales al hacerlas.

Hebreos 2:12 diciendo: Anunciaré a mis hermanos tu nombre, En medio de la congregación te alabaré.

Es importante de entender que nuestra adoración y alabanza a Dios debe ser en una iglesia entre hermanos de la fe. Es una comunidad en que se ministra espiritualmente entre sí.

El Ejemplo de la Iglesia Primitiva

Hechos 2:42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.

Si hay algo que podemos tomar del ejemplo de las primeras iglesias de la Biblia, es esto, que ellos estaban preocupados de la doctrina correcta, y la comunión entre la comunidad de la fe. También, es muy importante la oración para pedirle a Dios por las necesidades y problemas que uno tiene. Pero, Dios no nos ha dejado a nosotros solos en esta lucha de la vida. Nos manda a participar en esta comunidad de la fe. Somos nosotros las personas que se niegan en ser parte de la iglesia. Igualmente, observamos que Jesús tuvo “la costumbre” de ir a la casa de Dios cada semana (Lucas 4:16). Hay hermanos que no quieren convivir (como en las comidas) con los demás de la iglesia. Pero dice que esto es exactamente lo que hicieron en el principio.

La Comunidad de Fe

Romanos 12:5 así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.

De entender este versículo, “somos los unos para los otros.” O sea, Dios te regaló a los demás miembros del cuerpo de Cristo. Estás puesto para la ayuda de ellos, y ellos para ayudarte a ti.

Eclesiastés 4:9 Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. 10 Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.

Simplemente, es un grave error de tratar de ser un cristiano solo, apartado de los hermanos, de la misma fe y práctica que te pueden ayudar.

Filipenses 2:3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; 4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.

Primero, Dios nos manda a ser humildes. Pero también nos congregamos para que haya apoyo espiritual de uno para con otros. Esto requiere no solamente que te congregues con los hermanos, sino que también cada semana te congregues fielmente. Solamente con tu fidelidad en asistir y participar podemos conocer a nuestros hermanos y apoyarles espiritualmente, y ellos apoyarte a ti. Romanos 15:1 Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos. Gálatas 6:2 Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. O sea, debes entender muy claramente que sin integrarse fielmente a una buena iglesia, no puedes cumplir con todos los mandamientos de Dios para ti en particular.

1 Tesalonicenses 5:14 También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos.

Proverbios 1:5 Oirá el sabio, y aumentará el saber, Y el entendido adquirirá consejo,

Proverbios 11:14 Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; Mas en la multitud de consejeros hay seguridad.

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