eb36 Egoísta: El Yo Entendiendo el Egoísmo

eb36 Egoísta: El Yo Entendiendo el Egoísmo examina el egoísmo que es el opuesto de ser humille, y como arrogantes son abominaciones a Dios, y excluidos del cielo.

Egoísta: El Yo Entendiendo el egoísmo
Por David Cox

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Proverbios 27:2 Alábete el extraño, y no tu propia boca; El ajeno, y no los labios tuyos.

El egoísta es una persona centrada en alabarse a sí mismo, en amarse a sí. Dios es amor (1Juan 4:8). Para entender el amor, uno tiene que poner sus propios beneficios y placeres a sí mismo a un lado, y SACRIFICAR DE SÍ MISMO. Pero el egoísta es una persona que concentra todo en su vida sobre alabar a sí mismo. Si los demás no lo hace, el egoísta va a hablar y traerle a sí mismo, a su vida, a sus experiencias, y a su parecer al enfoque de cualquier tema. Usa y toque el tema de otros nada más para introducirse algo más SOBRE ÉL MISMO DE NUEVO.

Aunque no siempre sale a decirlo plenamente, el egoísta exalta la importancia de sí mismo sobre los demás. Aun admite que existe otras personas, el egoísta es lo más importante en su propia vista.Visita” la existencia de otros para ponerse a sí mismo como mejor y más importante que ellos. Todos los esfuerzos de su vida son para servir a sí mismo. Menciona y habla con otros, pero no le importa que dicen, y él tiene que poner su opinión y vistas en la conversación como lo importante y que tiene la vista en lo cierto y la verdad.

Versión 1 2022

El Padre del Egoísmo: Satanás

Isaías 14:11 Descendió al Seol tu soberbia, y el sonido de tus arpas; gusanos serán tu cama, y gusanos te cubrirán. 12 ¡Cómo caíste del cielo!, oh, Lucero, ¡hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. 13 Tú que decías en tu corazón: (Yo) Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, (Yo) levantaré mi trono, y en el monte del testimonio (Yo) me sentaré, a los lados del norte; 14 sobre las alturas de las nubes (Yo) subiré, y (Yo) seré semejante al Altísimo. Los comentaristas piensan que este pasaje se refiere al querubín Lucero, que se cayó del cielo y de las gracias de Dios para llegar a ser Satanás. Lo que se nota en sus palabras es una elevación de sí mismo para no ver Dios como lo más exaltado en su vida. Dios no entraba como supremo para dirigir sus pasos y pensamientos, sino su corazón soberbio dominaba sus pensamientos. Isaías 2:11 La altivez de los ojos del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y Jehová solo será exaltado en aquel día. 5:15 Y el hombre será humillado, y el varón será abatido, y serán bajados los ojos de los altivos. 13:11 Y castigaré al mundo por su maldad, y a los impíos por su iniquidad; y haré que cese la arrogancia de los soberbios, y abatiré la altivez de los fuertes.

Dios derrotará todo egoísta en el fin. Solamente Dios merece la gloria. Aunque Dios va a conceder gloria a los salvos, ellos mismos son humildes y no jactando que merecen esta gloria. A fin de cuentas, vemos que el primer pecado de Satanás era su jactancia. Dios le echó del cielo por su orgullo en sí mismo. Debería haber hecho gloria sobre su Dios en lugar de sí mismo.

2 Tesalonicenses 2:3 Nadie os engañe… se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, 4 el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.

Satanás es el ejemplo mayor de egoísmo. Quiere hace eclipse de Dios mismo. Dios es alguien que acepta la persona de otros, pero Satanás excluye a quien que quiere. Al final, Satanás será excluido en el infierno.

Todo lo que tenemos…

1 Corintios 4:7 Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?

Somos un compuesto de lo que tenemos de posesiones, de nuestro carácter, nuestras habilidades y talentos. Pero Dios es quien que te regala a estas cosas. ¿Por qué piensas como tú por ti mismo solo has logrado algo?

Los Diferentes tipos de Orgullo

Dios odia todo tipo de orgullo, soberbia, o arrogancia. Cuando un ser humano presume de ser algo bueno, Dios ve realmente como somos de pecadores, y Dios odia esta jactancia. Un cristiano prudente no se alaba a sí mismo. Si hace algo de nota, él o ella dejará que otros se fijan en ello y dicen algo, o si no, deja pasar sin llamar la atención a sí mismo. Proverbios 8:13 El temor de Jehová es aborrecer el mal; La soberbia y la arrogancia, el mal camino, Y la boca perversa, aborrezco. Proverbios 27:2 Alábate el extraño, y no tu propia boca; El ajeno, y no los labios tuyos. Pero la Biblia menciona a veces el orgullo en una luz positiva.

El Buen Orgullo en Cumplir Bien

Gálatas 6:4 Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro.

En este caso, uno cumple con los mandamientos y normas de Dios, y es correcto cuando siente orgullo de haber agradado a Dios. Pero esto no es algo que publica a todo el mundo. Es una evaluación entre uno y Dios, y uno es seguro que está en la voluntad de Dios cumpliendo con lo que Dios quiere de uno. Es una brújula interna espiritual. Otros ven este en ti porque tu vida es ordenada en lo de Dios, no porque tú está siempre usándolo como tema de conversación con otros.

El Buen Orgullo en Otros

2 Corintios 7:4 Mucha franqueza tengo con vosotros; mucho me glorío con respecto de vosotros; lleno estoy de consolación; sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones.

También, para los que tienen autoridad sobre otros como un pastor, un maestro, o un padre de un joven, hay un buen orgullo para otros cuando ve a otros que andan logrando los buenos propósitos divinos de su vida. Esto es muy importante y correcto cuando hay un elemento espiritual, como un pastor con sus ovejas. Mientras que es verdad que tuvo parte en la vida de su estudiante, a la verdad, cada persona lleva su propia alabanza cuando obedece a Dios. En la eternidad, recibiremos premios por nuestra parte, y aun una taza de agua no será pasada por alto en el tiempo de los premios, pero tampoco esto es algo en que estamos jactándonos.

1 Corintios 4:5 Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios. Mateo 6:1 Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; «de otra manera» no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.

O sea, persona que tiene el motivo de ser reconocido por otros por lo que hace bien, esta persona no recibirá nada de Dios. Ya terminó cualquier premio que pudiera haber recibido por publicar su propio “buena obra.”

El Orgullo Malo

Salmos 10:4 El malo, por la altivez de su «rostro,» no busca a Dios; No hay Dios en ninguno de sus pensamientos.

La diferencia principal entre el buen orgullo y el orgullo malo es que lo malo ciega uno a la gloria y maravilla de Dios. Buen orgullo es cuando las cosas y las personas andan en los caminos de Dios. Mal orgullo es cuando uno quiere que otros se fijan en uno mismo. Que otros admiran su opinión, sus experiencias, su parecer. Esta persona sube la importancia de él mismo sobre los demás.

El Humilde no se enfoca en sus propios problemas

Romanos 8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien

La persona no arrogante sí menciona sus peticiones para oración, pero entiende a la vez que todo lo bueno y lo malo en su vida vienen para su bien espiritual. Aun Job entendió esto. Filipenses 4:13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Sabe que igual con las pruebas de la vida, Dios va a darle la fuerza de sobrellevarlas.

Las Consecuencias de la Soberbia

Proverbios 16:18 Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la caída la altivez de espíritu. 19 Mejor es humillar el espíritu con los humildes Que repartir despojos con los soberbios.

Como con Lucífero, se llenó su corazón y pensamientos con el “yo… yo… yo…” antes de caer del cielo y su posición en el gobierno de Dios y su lugar de servir a Dios. El orgullo destruye las oportunidades para uno. Es porque no puede la persona ver más que sí mismo. No ve los demás a su alrededor. No sirve a sus propias necesidades que es una oportunidad de ser útil en hacer bien en las vidas de otros.

2 Corintios 10:18 porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien «Dios» alaba.

Hay una realidad, y Pablo lo declaró muy claro. Es SOLAMENTE lo que Dios juzga bien que importa. Si todo el mundo te alaba, pero Dios no, eres un fracaso total. Debemos vivir nuestras vidas en la luz de lo que Dios va a decirnos al fin.

El Ejemplo de Diótrefes

3 Juan 1:9 Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe. 10 Por esta causa, si yo fuere, recordaré las obras que hace parloteando con palabras malignas contra nosotros; y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo prohíbe, y los expulsa de la iglesia.

Lo que podemos ver aquí es que el egoísta quiere hacer una secta de adoración para él mismo. Él solo discierne.

El Cielo es para los Humildes

Mateo 5:3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.

Jesús nos enseñó que el cielo es para los que no se exaltan a sí mismo. Ni modo si son de alabar o no, nunca están alabándose a sí mismo. Deja esta alabanza para otros de hacer si quieren, y a la verdad, si nunca pasa hasta que el día en que Dios va a evaluar nuestras vidas, está bien con el humilde.

El remedio para el Egoísmo: Servicio

Santiago 1:9 ​El hermano que es de humilde condición, gloríese en su exaltación; 10 pero el que es rico, en su humillación; porque él pasará como la flor de la hierba. 11 Porque cuando sale el sol con calor abrasador, la hierba se seca, su flor se cae, y perece su hermosa apariencia; así también se marchitará el rico en todas sus empresas.

Salmos 37:11 Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz.

El orgullo y la soberbia son puntos espirituales del mal carácter. El humilde es de buen carácter en los ojos de Dios. Las promesas de salvación son para los humildes. Una persona que quiere ser salvo tiene que humillarse, confesando que es un pecador sin remedio excepto Jesús en la cruz. Si no hace esto, no hay posibilidad de que se salva. El humillarse es realmente el petate de entrar en el cielo. Sin pisar esto de la humildad, es imposible de tratar con Dios como si fueras su igual. No somos santos ni perfectos como Dios. Dios no acepta para salvación alguien que piensa que es bueno ya. Eclesiastés 7:20 Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque. Romanos 3:23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. De ser jactancioso o de ser humilde va a la raíz de nuestra salvación, porque somos pecadores con nada sobre lo cual podemos jactarnos o gloriarnos como que somos buenos después de todo.

O sea, el que llega a Cristo para ser salvo tiene que dejar las jactancias de su vida atrás. No hay nada bueno en su vida que Dios no tuvo parte en ello por darte la capacidad de lograrlo o de dártelo simplemente. No podemos jactar de nada. Somos gusanos sin gloria y sin honor. La maravilla de la salvación es que, aun así, Dios nos ama y nos salva.

Aun cuando logramos algo espiritual en nuestra vida, es realmente Dios obrando en nosotros, y no debemos tomar crédito por ello. Es solamente en el servicio a Dios (que es una forma de adorar a Dios) en que podemos desempeñarnos sin jactancia. Cristianos que realmente aprenden la humildad son los que sirven sin afán, sin fama, y sin necesidad de que otros le reconocen.

Conclusión

Tenemos que analizar nuestra actitud y cómo pensamos y cómo es nuestro carácter. Si nuestros pensamientos y conversación siempre giran alrededor de uno mismo, es un egoísta. Debe evaluar su situación y cambiarse para agradar a Dios.

Santiago 4:10 Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.
Proverbios 22:4 Riquezas, honra y vida Son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.
Proverbios 3:34 Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores, Y a los humildes dará gracia.
Filipenses 2:3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; 4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.

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