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Por qué Somos Independientes
por David Cox

[IG13] v1 ©2008 www.folletosytratados.com
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Porque no somos parte de una
Denominación o Jerárquica Eclesiástica

A veces hay personas que me preguntan, “¿Por qué ustedes no son parte de un grupo denominacional?” Otros dicen que no creen en denominaciones tampoco, pero tienen compañerismos de iglesias que llegan a ser casi lo mismo. Una denominación es una jerárquica sobre iglesias locales donde hay supervisión desde arriba de la iglesia local.

El Modelo Bíblico

La Biblia presenta un modelo para las iglesias que nos indica que debemos ser independientes de uno al otro aunque nos amamos y servimos uno al otro. No es bíblico de tener jerarquías o autoridades sobre las iglesias. Cada iglesia debe ser una independencia local, autónoma.

El dominio de Pedro.

La iglesia Católica declara que ellos son la autoridad bíblica sobre toda iglesia con Pedro como el primer papa, y todas las iglesias legítimas tienen que sujetarse debajo del papa, “el vicario de Cristo”. Pedro era más bien el apóstol con más errores que nada, porque es el único a quien Jesús mismo le dijo “¡Quítate de delante de mi, Satanás! Me eres tropiezoMat 16:23. Además Pablo tuvo que regañar a Pedro sobre su doctrina y conducta por sus errores (Gál 2:11). El mal ejemplo de Pedro nos enseña que hombres no son confiables. Tenemos que basarnos en una Biblia inspirada, no hombres, ni aun los apóstoles. Es en contra de la voluntad de Dios que seguimos a hombres que “arrastran atrás sí a los discípulos” (Hechos 20:29-30). Entonces Pablo siendo un misionero, quien no era uno de los apóstoles, corregía al principal de los apóstoles. Pablo obrando afuera de la comisión oficial de los apóstoles fue reconocido (Gál 2:9) por “las columnas” de la fe (Jacobo, Cefas, y Juan) aunque no tuvo relación formal con ellos. Esto no es de jactarse en su independencia, pero es de fijar que quien tiene autoridad en la iglesia no es el padre espiritual de uno (Mat 23:8-10), ni los principales de la iglesia, ni la iglesia como organización humana (de donde venimos históricamente), sino quien adhiere mejor a las Escrituras.

La Independencia de Pablo.

Pablo vino después de Pedro, y era un neófito cuando el Apóstol Pedro era bien establecido entre los Apóstoles, pero Pablo era autorizado directamente por Dios. Falsos maestros habían venido de Jerusalén diciendo que tienen que ser circuncidado en adición a la fe en Jesús (Hechos 15:1-2). La iglesia de Antioquía, con Pablo y Bernabé delante de ellos, enfrentó esta herejía, y a fin de cuentas, se fueron a Jerusalén para regañarles. Por ser “la iglesia madre de Jerusalén” (Hechos 11:19-21) no quiso decir que era inmunes de regaño o examinación doctrinal. La discusión y lógica de las Escrituras son lo que tiene la autoridad de Dios, y no “una iglesia madre.”

La Relación en Misionero, Misión, y la Iglesia Madre.

Unas personas quieren afirmar que cada iglesia legítima tiene a fuerzas que venir por medio de una iglesia madre (ellos), y así rastrean sus raíces hasta los apóstoles. Su presunción es que nadie tiene autoridad excepto es concedido por una iglesia legítima, regresando a la iglesia en Jerusalén. Pablo era de la primera generación después de los apóstoles, pero claramente declara que su doctrina y entendimiento de las Escrituras no vino de parte de los apóstoles, sino directamente del cielo, de Dios. Dios le llamó individualmente, y él cumplió su misión. En Gálatas 1:17-22, Pablo declaró que no tuvo relación ni autoridad de la iglesia en Jerusalén por su ministerio. Al contrario los discípulos en Jerusalén no le aceptaron cuando buscaba a reunirse con ellos después de su salvación (Hechos 9:26-29). Dios le dijo de salirse de Jerusalén por que no iban a recibirle, y entonces su recepción no era importante (Hechos 22:17-18). Pablo no tuvo ni autoridad ni relación con esta “iglesia madre” en Jerusalén, sino fue autorizado directamente por Dios.

Hechos 13:1-2 Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía profetas y maestros: Bernabé… y Saulo. Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. Bernabé y Pablo fueron líderes de la iglesia en Antioquía, y Dios les llamó a ser misioneros. “Apartadme” es aphorizo, que es una palabra para separación, y “despidieron” es apoluo, que es divorciar, separar, o libertar totalmente sin más trato, La iglesia de Antioquía no tuvo poderes ni autoridad sobre estos misioneros “como su empleador” porque se divorciaron totalmente de la iglesia, en cuanto a sus ministerios. En Fil. 4:15, Pablo comenta que en el principio de su ministerio, solamente la iglesia en filipenses era la única iglesia que le apoyó. Pablo no tuvo referencia ni a la iglesia en Jerusalén ni la iglesia de Antioquía. No hubo iglesia madre que tuvo autoridad sobre Pablo. La de Antioquía ni estaba dándole regularmente, aunque sin duda le dieron una ofrenda al empezar su ministerio, pero no vemos relación como unos quieren presumir.

La falta de Autoridad de Pablo

La Biblia establece que cada iglesia es independiente de cualquier otra entidad que puede tener autoridad sobre ella. Pablo estableció iglesias locales, pero Pablo no enseñó a ellos que tuvieron que sujetarse ni a Pablo ni la iglesia de donde él salió (Antioquía) ni tampoco a “la iglesia madre” en Jerusalén. Pablo les dejo con la doctrina de su autonomía. Casi todas sus iglesias le amaban hartamente a Pablo, y tuvo afecto y ternura a él como su padre espiritual, pero en el caso de la iglesia en Corintios (2 Cor 3:1), vemos un frustrado Pablo discutiendo con esta iglesia rebelde que había prohibido a Pablo aun de hablar a ellos sin “una carta de recomendación” del liderazgo de esta iglesia. Esta será la situación oportuna para Pablo de darles un convincente argumento sobre como “ellos son una misión de Pablo, parte de la iglesia de Antioquía (o Jerusalén), y es rebelión lo que pretenden.” Pero en lugar de esto, vemos la ausencia total de ideas de autoridad eclesiástica de una iglesia o del misionero quien estableció su “misión” (concepto y término nunca usado en la Biblia). Pablo empezó iglesias no misiones. Pablo discutió con ellos sobre la Escritura, exponiendo la verdad por medio de lo que ha dicho Dios. Sí, él habló de su autoridad de Dios (2Cor 10:8), pero no apeló a esta autoridad como si él fuera su arzobispo o algo parecido, sino como un querido padre (1Cor 4:15) que respetaba su autonomía. Con los constante ataques de falsos profetas que tratan de esclavizar a los hermanos (Gal 2:4) bajo sus sistemas y argumentos de autoridad, Dios quiso que cada iglesia sea autónoma. Cada iglesia tuvo autoridad y responsabilidad por su propia iglesia, y nada más y sin intervención de ajenos.

Las Cuatro Columnas de Independencia

Obediencia Individual a la Voluntad de Dios.

Todo esto empieza y se centraliza sobre un fuerte compromiso de los ministros y miembros de la iglesia de buscar y cumplir la voluntad de Dios. Independencia de otros no es lo mismo de hacer lo que te da las ganas, sino es libertad de obedecer Dios como Dios le habla directamente a tu corazón por Su Palabra (la libertad cristiana Gál 2:4; 5:1,13).

Auto Gobernando.

Dios instituyó a un grupo de ancianos en cada iglesia local para gobernarla (Tito 1:5), y no vemos ninguna mención ni de la presencia de grupos ajenos ni de individuos ajenos gobernando o mandando en la iglesia local. Hasta que Dios ha dado los requisitos para diáconos y obispos, y dijo a la iglesia misma “buscad entre vosotros” (Hechos 6:3-6). Pablo habló a los ancianos de Efeso (Hechos 20:16-30) y claramente propone “mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos” (20:28). No hubo entidades ajenas, sino el Espíritu Santo quien les llamó y les estableció como liderazgo de su iglesia.

La idea de una persona o entidad quien hace decisiones importantes para el rebaño es en el concepto de “un pastor,” uno de los ancianos de la iglesia. Pablo (un apóstol o misionero) estableció muchas iglesias locales, pero Pablo mismo tuvo que usar argumentos bíblicos para convencerlas de sus problemas y soluciones, y aun así Pablo siendo fundador de aquellas iglesias respetó su autonomía local. Pablo tuvo preocupación de establecer ancianos en cada iglesia para su administración y supervisión.

Auto Sosteniendo.

Las iglesias tuvieron gran preocupación para apoyar a los pobres entre ellos (Gal 2:10 Solamente nos pidieron que nos acordásemos de los pobres; lo cual también procuré con diligencia hacer. Hechos 11:20-30; Rom 15:25-27; 1Cor 16:1; Stgo 2:15-16; 1Juan 3:17). Cada persona debe sostenerse a sí mismo y trabaje para ayudar a los necesitados (Ef 4:28; 1Tes 4:11-12). Este principio se extiende a las iglesias, en que ninguna iglesia debe ser depende económicamente de ajenos. Ayuda es algo de amor, y no control.

Auto Replicando

No es posible que la iglesia (el padrón divino) pueda ser libre de malas influencias y las fuerzas de control si depende en entidades como escuelas, seminarios, denominaciones, y compañerismos para funcionar y reproducirse. Hoy en día casi no falta a quien quiere “ayudar” a la iglesia por robarles de su autoridad y ministerio. Cada iglesia debe ser un fuertísimo instrumento de Dios para evangelizar y educar. Igualmente cada iglesia particular debe ser quien que prepara a sus ministros y empujando la reproducción de iglesias locales en la obra misionera.

El Compañerismo Bíblico contra Fariseos

Hubo un fuerte compañerismo por medio de los misioneros entre las iglesias, pero era para edificar uno al otro, y no para controlar y dominar uno al otro. Dios reprende esta doctrina de los Nicolaítas que es el dominio de los hermanos (Apoc 2:6, 15). Los fariseos se establecieron sobre el control de ellos como autoridad sobre el judaísmo en general, siempre presentándose a ellos mismos como los expertos y la autoridad para cualquier asunto. Jesús les regañó constantemente y fuertemente. Dios quiere liderazgo local, donde cada miembro puede ver su ejemplo personal cada semana, y juzgarlo si es bíblico. Denominaciones quitan los líderes de ser local. Modernos fariseos buscan de quitar nuestra libertad que tenemos en Cristo, y “reducirnos a esclavitud” (Gál 2:4) bajo sus sistemas de control.

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