eb09 La Claridad de las Escrituras

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eb09-claridad-de-escriturasLa Claridad de las Escrituras
(Perspicuidad)

Por David Cox
[EB09] v1 ©2012 www.folletosytratados.com
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Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Due 6:6-7

La doctrina de la claridad de las Escrituras, o por su otro nombre “perspicuidad”, es una enseñanza que afirma que las Escrituras son posibles y actualmente obvias de entender en su mensaje, y esto es por diseño de Dios. Jesús regañó a los fariseos por no entender correctamente las Escrituras, reafirmando el concepto que las Escrituras son fáciles y obvias en su mensaje de entender. El problema quedó no en naturaleza de las Escrituras, sin en el pecado de sus corazones.

¿Qué es envuelto en claridad?

Esta doctrina dice que fue el intento por Dios y es el estado actual de las Escrituras de que son claras, que quiere decir que el mensaje que primero y más importante que quiso Dios comunicar por medio de las Escrituras es obviamente vista en ellas. Dios creó y guardó que Su mensaje escrito en la Biblia es entendible a personas normales, y que lo más importante mensaje esencial es lo que es obviamente enseñado por ellas. Por medio de lo que obviamente dicho y enseñado, Dios nos comunica Su mensaje, Su carácter, y Su voluntad.

Due 6:6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.

Este simple pasaje nos indica que Dios ha hecho Su mensaje de tal manera que individuos creyentes pueden (y tienen el mandamiento de Dios para hacerlo) enseñar el mensaje de Dios a sus hijos. El punto aquí es simplemente que el mensaje tiene que ser obvio y simple para aun niños de entenderlo, o Dios no hubiera mandado esto.

Adentro de este asunto, tocamos el asunto de la autoridad y capacidad de entender (e interpretar) las Escrituras. Esto no es decir que no hay unos principios esenciales envueltos en la interpretación de las Escrituras, pero igualmente, las Escrituras son accesibles a todos que quieren tomar el tiempo y esfuerzo de estudiarlas para entenderlas.

Pero, si muchas cosas se quedan oscuras a muchos, no sale de la oscuridad de las Escrituras, sino de [nuestra] propia ceguera o falta de entendimiento, [es que] los que no siguen el camino de acuerdo con la toda perfecta claridad de la verdad…. Entonces, deja que los hombres malvados de acusar, con perversidad blasfema, la oscuridad y neblina de su propio corazón a las claras Escrituras de Dios… Si hablas de la claridad interna, ningún hombre ve nada en las Escrituras, pero el que tiene el Espíritu de Dios… Si hablas claridad externa, absolutamente nada se queda oscura o ambigua; pero todas las cosas en las Escrituras son por la Palabra reveladas en clara luz y proclamada a todo el mundo.” – Martín Lutero, Esclavitud de la Voluntad.

Todas las cosas en las Escritura no son igualmente claras en sí, ni son obvios a todos (2Ped 3:16); pero las cosas que son necesarias a ser conocidas, creídas, y observada para la salvación, son claramente propuestas, y abiertas en algún lugar en las Escrituras, para que nada más los educados, pero los indoctos, usando medios ordinarios, pueden llegar a un entendimiento suficiente de ellos (Sal 119:105, 130).” Confesión de Westminster 1:7.

¿Qué son los abusos y el opuesto?

Un ejemplo del “otro lado” de las cosas nos sirve para iluminar más. La Iglesia Católica enseña que las Escrituras son un enigma para la persona común. No es posible que personas ordinarias, aun personas salvas, se puedan entender las Escrituras sin la intervención, interpretación, y declaración de la iglesia Católica, porque Dios las hizo “imperspicuiosas” (no claros) para que nadie pueda realmente entenderlas sin la ayuda esencial de la Iglesia Católica.

2Pe 1:19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; 20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Es muy importante de entender correctamente la enseñanza de Pedro. Pedro declara que el mensaje de Dios es algo no sujeto a interpretación personal. Simplemente, nadie puede proclamar que su propia interpretación es la única y absoluta interpretación final de un pasaje (lo que es correcta). La interpretación correcta, la que Dios quiso que sea, es la interpretación más clara, más obvia. La interpretación correcta va a quedar primero en lo que obviamente las palabras dicen. Segundo, es la interpretación que la evidencia de palabras (vocabulario), gramática, sintaxis, y otros elementos gramaticales e históricos indican. Tercero, la interpretación correcta es la interpretación que se hace harmonía con las demás de las Escrituras.

Es de alto provecho de observar que el falso profeta, las sectas, y las falsas religiones tratan de destruir esta doctrina desde el primer contacto con la gente que tratan de dominar. No pueden hacer sus mañas de controlar y desviar si la gente entiende y creen en la claridad de las Escrituras. Van a leerlas por sí mismo.

Requisitos para entender la Biblia

1Co 2:14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

La primera condición para entender las Escrituras es que la actividad de interpretar y entender las Escrituras no es una actividad exclusivamente mental y analítica. O sea, es algo espiritual, en que el hombre con su espíritu o la parte espiritual de su naturaleza es donde se entiende el mensaje de Dios. Tan fácil es este punto, pero tantos que no se fijan en ello y sus consecuencias.

Este punto quiere decir que la información que comunica las Escrituras es en un nivel, pero para que entendimiento de existir, la persona tiene que usar su persona, su propio espíritu y alma, para realmente “entender” el mensaje. O sea, se puede enseñar los hechos de los dos sacrificios y ofrendas de Caín y Abel, pero la información no te afecta espiritualmente nada más “por saberlo”, sino uno tiene que meditar (contemplar profundamente con mensaje de Dios como debe cambiar o afectar tu vida). Entonces, para entender lo espiritual de este pasaje, tenemos que investigar el pasaje con nuestra percepción espiritual, indagando qué nos enseña esto de Dios y de nuestra situación. Vemos la santidad de Dios, Su voluntad fuertemente involucrada en lo que acepta y rechaza, y luego observamos que el hombre no puede servir u ofrecer a Dios algo inferior, no un sacrificio según como Dios especifica, o corre el riesgo de ofender más a Dios, y quedarse en la profunda desgracia de Dios.

Aprender,” “entender” (correctamente interpretar), y discernir todo gira alrededor de buscar y encontrar “el mensaje que Dios quiso comunicarnos” en tal versículo o pasaje. No hay “entendimiento” de la Biblia sin aplicación personal. El entender es basado en una actividad espiritual adentro de la misma persona, en que toma una posición correcta hacia lo que Dios está diciendo a esta persona. Sin que la persona se sujeta a Dios para obedecer Sus mandamientos y aceptar como hecho Sus declaraciones, no hay entendimiento.

Personas inconversas y rebeldes a Dios no pueden enseñar la Biblia, solamente detalles, datos, e información sobre la Biblia. El requisito para que un maestro enseñe la Biblia es que primero él entra en una relación salvadora con Dios, donde acepta, sujeta, y obedece a Dios.

Jn 7:17 El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta.

Segundo, observamos que la interpretación de las Escrituras, o el entenderlas sean algo activa personalmente, y nunca se pueda ser algo pasiva de nuestra parte. Si quieres aprender la Biblia solamente para comunicarla a otros, serás condenado a confusión y error de interpretación. Esto es porque Dios requiere que primero, tienes que tener el corazón de aprender, absorber, y obedecer a cualquier mensaje que Dios está tratando de enseñarte ANTES QUE DIOS TE DARÁ ENTENDIMIENTO. O sea, no hay turistas en esto de entender la Biblia. Dios solamente nos da el entendimiento cuando estamos dispuestos antemano de obedecer a lo que sea.

Mat 22:29 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios.

El tercer principio es que tienes que tener un elemento de fe en tu entendimiento del mensaje de Dios, o no vas a entenderlo correctamente. La “fe” aquí es decir, confianza en Dios, de actualmente aceptar la posición, percepción, y discernimiento de Dios en como Él ve y nos relata las cosas espirituales. Fe es de aceptar lo que dice Dios si discutir con Él, o de buscar otra forma de tomar el mensaje que Dios te da en Su Palabra.

Este versículo también nos presenta con el cuarto principio, que la equivocación en entender e interpretar las Escrituras muchas veces se base en ignorar el principio de la armonía de las Escrituras. Este principio dice que la Biblia, porque es el mensaje de Dios, ni tiene conflictos ni contradicciones. Entonces, lo más que sabes de versículos y pasajes, lo más que entiendes de doctrina ya de otras partes en la Biblia, lo más que tienes seguridad de que estás entendiendo el mensaje de Dios correctamente.