doct10 Teodicea: El problema de la Existencia de la maldad

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Teodicea: El problema de la Existencia de la maldad Por David Cox [doct10] v1 ©2008r www.folletosytratados.com Se puede fotocopiar e imprimir libremente este folleto Escucha el Sermón: Teodicea

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Teodicia: Porque malas cosas pasan a los hijos de Dios
Teodicia: Porque malas cosas pasan a los hijos de Dios

“Teodicea” es el concepto de explicar cómo puede existir la maldad en un mundo donde existe a la misma vez un Dios que tiene el mundo en la palma de su mano, quien es benigno, bondadoso, todopoderoso, y que tiene buena disposición hacia los seres humanos. La Biblia plantea muy claramente que Dios está en control de todo, y que Dios es bueno. Entonces, sale lógicamente la pregunta, ¿Cómo puede existir la maldad entonces? ¿Por qué Dios no interviene para parar toda maldad? La respuesta que tiene uno, igual con sus entendimientos hacia este tema determinará su actitud cuando las malas cosas pasan en la vida.

Dios es Soberano

En la Biblia está muy claro que Dios es Todopoderoso, y hasta este término es un nombre de Dios (Gén 17:1). Nadie puede parar o vencer a Dios en lo que Dios propone de hacer. Lo “bueno” (correcto moralmente hablando) es definido si es la voluntad de Dios o es otra cosa (pecado). Pero tenemos que separar el concepto de “bueno” del concepto de correcto moralmente, e igualmente separar el concepto de “malo” del concepto de desobedecer la voluntad de Dios. Alguien puede padecer muchas necesidades, y puede decir que el robar es “bueno” para él, para que coma. Aunque la persona lo ve “bueno”, moralmente es “malo”. Aun que aparentemente es de beneficio para esta persona, es pecado. Igualmente tenemos que separar entre lo que es pecado (algo afuera de la voluntad de Dios) de lo que es “malo.” El concepto de “adversidad,” o algo que no me va “bien”, no es necesariamente pecado en el sentido moral. Isa 45:7 “que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo Jehová soy el que hago todo esto.” Jer 13:16 “Dad gloria a Jehová Dios vuestro, antes que haga venir tinieblas…” La cruz del Calvario era adversidad y en una forma, “mala” para Jesús en que sufrió, pero de todos modos era la voluntad de Dios, y entonces bueno moralmente hablando aunque sufrió horriblemente y murió allí. Igualmente en los partos, ninguna mujer va a pensar que el dar luz es “agradable,” (“buena”), pero al final, se ve el fin del principio porque nació su bebé, y es bueno aunque era muy doloroso.

Dios hizo a las Criaturas con Libre Albedrío

Pero debemos entender que Dios hizo a los ángeles y a los seres humanos con un libre albedrío, que quiere decir que ellos pueden obedecer la voluntad de Dios o pueden desobedecer la voluntad de Dios. En crear esta situación, Dios tuvo que permitir la existencia de algo que no sea su voluntad (pecado) para que ellos en verdad, tuvieran la posibilidad real de decidir. El arcángel Lucero empezó el primer pecado cuando escogió algo que no era la voluntad de Dios. Vemos que Dios igualmente creó el infierno y el castigo para castigar esta desobediencia. Dios no crea ni tiene nada de ver con las cosas en contra de su voluntad, pero Dios sí definitivamente crea, permite, manda, y ordena lo que muchos pensarían que es “maldad”, o sea la adversidad, y no es el carácter moralmente opuesto a la voluntad de Dios (pecado).

Dios permite y usa la Maldad

En Génesis 3:16, vemos que Dios castigó las acciones de desobediencia de Eva (y a todas las mujeres después de ella) con dolores de parto. Además vemos que Dios creó el infierno como un lugar de tormento para los desobedientes a la voluntad de Dios, entonces no podemos asignar mal a los pies de Dios porque castiga pecado. Al opuesto, exigimos que los jueces de nuestros países castiguen a los que dañan y hurtan al pueblo. Esto es el concepto del juicio y la justicia, que es la contraparte correcta de la desobediencia. Cuando alguien desobedece la ley, debe ser castigado por los justos encargados con juicio y justicia. En este caso, el hacer daño a un criminal es lo debido, lo correcto, y no tiene maldad moral asociado con ello. Ningún juez es malo cuando castiga a un homicida, aunque el castigo le duela al criminal. Aunque Dios puede usar la naturaleza (como Sodoma y Gomorra), los ángeles, o aun los demonios y Satanás para sus fines (por ejemplo lo que hizo Satanás a Job), a fin de cuentas siempre es con la supervisión y el permiso de Dios. Pero será injusto si el juez directamente causa al criminal de infringir la ley.

Que nos Humillemos delante del Creador

Isa 45:5 Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí. Yo te ceñiré, aunque tú no me conociste, 6 para que se sepa desde el nacimiento del sol, y hasta donde se pone, que no hay más que yo; yo Jehová, y ninguno más que yo, 7 que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo Jehová soy el que hago todo esto. 8 Rociad, cielos, de arriba, y las nubes destilen la justicia; ábrase la tierra, y prodúzcanse la salvación y la justicia; háganse brotar juntamente. Yo Jehová lo he creado. 9 ¡Ay del que pleitea con su Hacedor! ¡el tiesto con los tiestos de la tierra! ¿Dirá el barro al que lo labra: ¿Qué haces? o tu obra: No tiene manos? 10 ¡Ay del que dice al padre: ¿Por qué engendraste? y a la mujer: ¿Por qué diste a luz?! ¿Qué es el fin o propósito de Dios en causar daño, sufrimiento, o adversidad a un ser humano, especialmente a un cristiano? El propósito de Dios es de esforzarnos a tener temor, respeto, y de buscar de agradarle con todo nuestro corazón. Dios es el único Dios que hay, y Dios quiere que le respetemos, que le honremos, y que le demos la prioridad e importancia que merece en nuestras vidas. El pecado es rebelión en contra de la autoridad de Dios en dirigir nuestras vidas, de mandarnos como Él quiere. Esto es la pelea principal entre cada criatura y Dios, que Dios solamente tiene el derecho de mandar en nuestras vidas e imponernos Su voluntad en contra de cosas contraria que queremos hacer. Romanos 9:19 Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad? 20 Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? 21 ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro… Isa 45:9 ¡Ay del que pleitea con su Hacedor! ¡el tiesto con los tiestos de la tierra! ¿Dirá el barro al que lo labra: ¿Qué haces? o tu obra: No tiene manos? 10 ¡Ay del que dice al padre: ¿Por qué engendraste? y a la mujer: ¿Por qué diste a luz?! La salvación viene por que nos sujetamos a la voluntad de Dios, y el pecado, la condenación, y la perdición al infierno vienen por que desobedecemos lo que es la voluntad de Dios. Dios nos trae aflicción para nos que fijemos en El, para que le busquemos. De otra manera, nunca tenemos ni interés ni tiempo para Dios.

Dios nos da Adversidad y Enfermedad

Deu 32:39 Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo; Yo hago morir, y yo hago vivir; Yo hiero, y yo sano; Y no hay quien pueda librar de mi mano. Job 5:17 He aquí, bienaventurado es el hombre a quien Dios castiga; Por tanto, no menosprecies la corrección del Todopoderoso. 18 Porque él es quien hace la llaga, y él la vendará; El hiere, y sus manos curan. El punto aquí es de ver que Dios nos manda malas experiencias por que Dios cumple con sus propósitos, y especialmente en llamarnos la atención a las cosas espirituales en nuestras vidas que no queremos ver, o que no tenemos interés ni tiempo de meditar para verlos. El hombre es lo más humilde y pensativo en toda su vida cuando está restringido a una cama en un hospital con nada mejor de hacer, o incapaz de hacer otra cosa que meditar en su situación. El dolor físico le causa a uno a buscar ardientemente a Dios, y Dios le contesta su dolor con “reflexiona sobre su vida primero.” Cuando el cristiano tiene malas experiencias en la vida, debemos entender que no es porque Dios nos odia, sino por que Dios nos quiere. Al momento no parece bien que el amor se ve por castigo, pero el castigo da el buen fruto de piedad a los que lo reciben como bendición de Dios.

Nuestra Actitud hacia la Adversidad

Deu 8:3 Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre. Dios nos causa problemas, sufrimientos, adversidad, contratiempos, mala fortuna, derrotas económicas, y todo lo parecido a ello para que nosotros aprendamos a depender de Dios. La lección se echa a perder si no recibimos todo con fe y confianza en nuestro Dios. Rom 8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Nuestra fe que nos salva tiene que ser demostrada y apoyada con mucha evidencia actual en nuestras vidas, o si no, es hueca. Esta evidencia se manifiesta en la adversidad y enfermedad cuando parece que todo va mal en nuestra contra, y declaramos nuestra lealtad a Dios aun en todo esto. Se llama “integridad”, y esto es lo que Satanás peleó con Dios en el caso de Job, en causarle de perder su confianza en Dios que todo lo que Dios permite o hace es para su bien. Perdiendo su confianza en Dios es de decir que no es integro, fiel, y estable, sino se vuelve voluble para con Dios. Muchos de por sí son infieles con Dios, y altamente volubles en sus vidas cristianas. Job, por ejemplo, nunca se movió de su fidelidad para con Dios. Job 1:22 En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno. 2:10 Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios. Dios sí permite, causa, manda, y nos ordena adversidad, problemas, y enfermedades para que nos trasformemos espiritualmente a ser más como Dios, desligados de lo terrenal, concentrándonos y enfocándonos en lo celestial. 1Pe 5:10… después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. (Rom 8:17) 2Tim 2:12 Si sufrimos, también reinaremos con él. Hch 14:22… Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. Nuestra regla debe ser, “paciencia y fe en todas vuestras persecuciones y tribulaciones que soportáis. Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis” 2Th 1:4-5

2 comentarios en “doct10 Teodicea: El problema de la Existencia de la maldad”

  1. UNA razón común por la cual muchas personas dudan de la existencia de un Creador, según dicen, es la de que haya tanto sufrimiento en el mundo. A través de los siglos ha habido mucha crueldad, derramamiento de sangre, maldad manifiesta y directa que ha causado gran sufrimiento para millones de personas inocentes. Por eso, muchos preguntan: ‘Si hay un Dios, ¿por qué permite todo esto?’. Ahora, ¿puede la Biblia ayudarnos a entender por qué un Creador poderoso habría de permitir tanto sufrimiento por tan largo tiempo?

    1. Dios entendió el gran peligro de Satanás, y permitió que este peligro desarrollara para que la humanidad se fijen también. Es un asunto de fe en que Dios sabe mejor que nosotros en aceptar lo que Él ha hecho en permitir que Satanás sale con su influencia y efecto sobre todo el mundo. Tenemos que confiar en Dios aunque no entendemos o vemos igual como Dios está haciendo las cosas.

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