salv38 ¿Estás Seguro que estás salvo?

salv38 ¿Estás Seguro? ¿que estás salvo? es un folleto explicando la salvación y como uno puede saber de la Biblia si es salvo o no.

salv38 ¿Estás Seguro que estás salvo? es un folleto explicando la salvación y como uno puede saber de la Biblia si es salvo o no.

Por David Cox

[salv38] v1.1 ©2018 www.folletosytratados.com
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Hay muchos iglesias y ministros que hacen muchas cosas en el nombre de Dios que a la verdad, no es correcto lo que hacen. Entre tanto, es algo muy poderoso de estar declarando a la gente “eres salvo, y vas al cielo”. Ellos ponen la explicación de la salvación que quieren, y “conceden” a sus seguidores “la salvación.” Actualmente, no están diciendo lo que la Biblia dice, sino lo que les conviene a ellos. Si eres de nuestro grupo y nos obedeces, eres salvo y vas al cielo.

Por ejemplo, la iglesia católica declara que los que son bautizados y miembros de su iglesia son los verdaderos salvos (claro, dándoles dinero a ellos). Los Testigos de Jehová y los mormones igualmente. Entre las iglesias evangélicas, muchas dicen que digas una oración y luego les declaran salvos. ¿Vas a arriesgar tu salvación en que esto te hace salvo sin regresar a la Biblia por la certeza de ella?

La Fe es lo que Salva

Efesios 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe.

La salvación viene a uno por medio de su fe en la obra de Jesucristo en la cruz del Calvario. La salvación no tiene nada de ver con las obras. Piensa así, ¿qué “hace uno” para obtener la salvación? La respuesta es nada. Cristo ya ha hecho todo, y solamente creo (recibo) lo que él ha hecho en la cruz.

Mateo 23:23 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.

Considera a los líderes de los judíos en el tiempo de Jesucristo. Fueron excesivamente religiosos, pero según el regaño de Jesús no fueron salvos. La actividad religiosa no salva a uno, solamente engaña a uno.

Mateo 23:27 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.

Fueron de buena vista externamente, pero realmente en su corazón eran corruptos y llenos de inmundicia.

Dificultad #1: ¿Qué es la fe?

Hebreos 11:1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, convicción de lo que no se ve. 3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que «lo que se ve» fue hecho de lo que no se veía. 6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

Somos salvos porque tenemos la certeza de que Dios va a aplicar la sangre de Jesús en nuestro caso, y él pagó en la cruz todo para que seamos sin mancha en la corte de Dios. La fe es la convicción de lo que no hay otra evidencia muy obvia. Es la fuerte convicción adentro de ti mismo que algo existe o que algo es “así”. Dios declara, y nosotros creemos con convicción que así es.

Santiago 2:14 Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? 15 Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, 16 y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? 17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.

El problema con tanta gente es que dicen que creen en algo, pero a la verdad, su vida debe reflejar la realidad (la convicción cierta) en ellos con evidencia, y muchos supuestos cristianos no cambian nada de la vida de un inconverso aun siendo supuestamente salvos por años. Las buenas obras no salvan, sino la fe en Jesucristo salva. Pero igualmente, fe declarada pero no respaldada con evidencia actual es inútil y hueca, y ésta no es la fe verdadera salvadora.

Fíjate que para agradar a Dios, necesitamos creer (tener fe, o tener la convicción de) que Dios existe, y que Dios es el gran “Justificador” del universo. Dejamos las cosas en las manos de Dios. Nuestra fuerte convicción es que Dios va a premiar a los buenos, castigar a los malos, y restaurar el mal hecho a los buenos en la eternidad si no antes, o sea, que Dios es el galardonador.

Romanos 2:13 porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. 14 Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, 15 mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, 16 en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.

Dios no concede la salvación a las personas que nada más saben de ella, sino a las personas que hacen la ley (la voluntad de Dios). La respuesta en el corazón del creyente es agradar a Dios obedeciendo a sus mandamientos, su placer.

1 Juan 2:17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

Dios concede salvación a la persona que pone las promesas de Dios en su corazón como cierto, certezas, que así es y no hay otra forma. Pero si uno “cree” en las promesas y declaraciones de Dios, entonces, la persona vive como si estas cosas son la verdad, le toma a ellas para ser la verdad o patrón de cómo vivir la vida.

No es que siguiendo la ley o los mandamientos de Dios que uno es salvo, sino que uno ama a Dios, y cree en Él, entonces uno es salvo. Simplemente, la obediencia no causa la salvación, sino uno obedece a Dios en amarle, y la obediencia viene a ser parte integral de tu vida desde este momento en adelante. De cumplir con un mandamiento no te salva, pero la marca fiel de cada verdadero cristiano es la obediencia.

El Pecado en el Creyente

1 Juan 1:8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. 9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

1Jn 3:4 Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley. 5 Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. 6 Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. 7 Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. 8 El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. 9 Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. 10 En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.

La idea es que todos los creyentes son todavía pecadores, y pecan. Pero son personas que han dedicado sus vidas a pelear en contra del pecado con todo su esfuerzo. El cristiano no se para con solamente que Dios le perdona sus pecados, pero también que Dios es fiel en actualmente limpiarnos (v9) de toda maldad. La práctica regular del pecado no es lo que marca a un redimido, sino la lucha fuerte en contra del pecado en su vida, esto marca al verdadero hijo de Dios. El creyente está siempre en el proceso de deshacer el pecado en su vida (que es la santidad o piedad). Las personas que dicen que son salvas y no están en esta lucha para vivir una vida santa probablemente no son salvos. Deben meter el asunto en oración con Dios y preguntarse “¿por qué no estoy luchando?” La decisión de ser flojo o simplemente no hacerlo es la misma rebelión que marca a los inconversos y su destino al infierno.

El Amar a Dios ¿Realmente le amas?

Lucas 10:25 Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? 27 ​Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.

Cuando el joven le preguntó a Jesús “¿haciendo qué” cosa le haría salvo? La respuesta era muy fácil, amar a Dios. Tu relación con Dios es lo que es tu salvación.

Dificultad #2: ¿Cómo yo amo a Jesús?

Lucas 10:27 ​Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.

Es casi imposible de amar a Dios en una forma tangible. Si amo a mi esposa, ella está aquí en la tierra y tiene necesidades, y cosas que le gustan. Pero con Dios, es otro asunto. Pero Dios dice que demostramos nuestro amor hacia él por como tratamos a nuestros prójimos. O sea, cómo tu vives en este mundo teniendo trato con otros, esto es cómo demuestras tu amor por Dios.

1 Juan 2:10 El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo.
1 Juan 3:14 Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte.
1 Juan 4:20 Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?

El hacer justicia (lo que uno debe hacer según Dios) es la marca de un verdadero cristiano.

1 Juan 3:10 En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.
1 Juan 4:21 Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.

O sea, el amar a Dios es la mera salvación. Vamos a ser claros aquí. Uno puede amar a otros y no ser salvo. Muchos inconversos aman a su pareja, a sus hijos, a su familia, a sus amigos, y amando en sí no salva. Pero en este caso, hay algo muy especial en amar a Jesús y que esto nos salva.

1 Juan 3:16 En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.

Jesús puso su vida en la cruz porque nos ama. Este hecho provoca el amor en nosotros de regreso a Jesús. Le amamos porque murió por nosotros, para salvarnos. Pero la realidad es que hay evidencia de este amor, y esta evidencia se concentra en dos asuntos: (1) obedecer a Dios, (2) amar a los hermanos.

Juan 14:15 Si me amáis, guardad mis mandamientos.

La muestra clara que uno ama a Jesús es guardando sus mandamientos. No se puede separar los dos. Busca lo que agrada a Dios, y esto se esfuerza mucho en hacer. Esto es porque uno es salvo, y porque uno ama a Jesús. De obedecer reglas es pesado, pero de agradar a alguien que amas mucho, no es pesado nada.

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