doct33 – La Autoridad de la Biblia y Dios

Doct33-cox-la-autoridad-de-la-biblia-v1
Doct33-cox-la-autoridad-de-la-biblia-v1
doct33-cox-la-autoridad-de-la-biblia-v1.pdf
132.5 KiB
9 Downloads
Details

La Autoridad de la Biblia y Dios

Por David Cox

[doct33] v1 ©2015 www.folletosytratados.com
Se puede fotocopiar e imprimir libremente este folleto

2Pe 3:16 casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición.

La lucha espiritual en el campo del alma del hombre es sobre el control de su vida. Este control se ve por autoridad. Dios tiene autoridad sobre nosotros porque es nuestro Creador, y además es nuestro Salvador. Pero el hombre rehúsa reconocer esta autoridad divina, y trata de establecer su propia sabiduría y autoridad de su propia opinión en su lugar.

Todo esto determina la actitud que uno tiene cuando ve la Biblia. Para unos, reciben la autoridad de Dios y ven la Biblia como un gran ayuda que resuelve sus problemas. Para otros, la rechazan y andan revolcándose en sus propias problemas sin solución, y a fin de cuentas, y no saben porque nunca hay alivio para ellos. La Biblia tiene la respuesta si la quieres.

La Biblia dice que es la Revelación Divina

2Ti 3:16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

2Pe 1:20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Muy simplemente, la Biblia dice que viene a nosotros de parte de Dios, y su transmisión a nosotros es garantizado de ser exactamente lo que Dios quiso que sea. Tiene la “inspiración” de Dios, que quiere decir que Dios impuso en ella parte de sí mismo. Esta parte guarda la calidad y el contenido para que sea la expresión precisa de la voluntad divina.

Dios nos asegura tocando las Escrituras, que nunca vinieron por la voluntad de hombre, sino que Dios siempre está atrás de que libro de la Biblia. La frase “así dice el Señor” ocurre más que 400 veces. Consta que la Biblia es de Dios.

La Escritura no puede Fallar

Jn 10:35 …(y la Escritura no puede ser quebrantada),

La Palabra de Dios tiene una calidad de ser inerrante, o sea, que no puede fallar, o ser quebrantado. La idea aquí es que las Palabras de Dios son la expresión de la voluntad de Dios, su mensaje a nosotros, y Dios, en su genio que es brillante y superior a todo otro ser, nunca falla en cómo piensa, en sus entendimientos, o en su plan y forma de hacer las cosas. Por esto podemos confiar en Su Palabra, y por esto no se puede mejorar o que no hay superior de lo que tiene Dios.

La Revelación fue directa a individuos

Dios quiso revelar su Palabra a hombres especifícos para que ellos pongen en una forma de mensaje humano. Solamente en los diez mandamientos Dios escribió con su propia mano su mensaje al hombre. Lo demás de las veces, habló por medio de hombres escogidos por Dios. Aun con Moisés, se separó a Moisés de los demás y explicó su voluntad a Moisés y luego Moisés escribió los primeros cinco libros de la Bibia.

Dios habló a Moisés Exo 3:4, a Samuel 1Sam 3:11, a Elías 1Re 21:17, a Isaías 2Re 20:1, a Jeremías Jer 1:2, a Ezequiel Eze. 1:3, a Malaquías Mal. 1:1-2, etcétera.

La Biblia sirve para Dios y nosotros

(Ve 2Ti 3:16-17 al principio) Después de haber declarado que las Escrituras son la expresión exacta de la voluntad divina, también vemos que sirven a los propósitos de Dios para con nosotros.

Útil para enseñar. La Biblia tiene el propósito de guiar nuestras vidas espiritualmente. Es sin error, sin mancha, sin confusión. No es siempre clara, pero no es engañosa. Si uno estudia la Biblia con el propósito de obedecer lo que indica, todo será revelado y entendido en su tiempo.

Útil para redargüir. El problema entre Dios y el hombre es el pecado del hombre. Dios está enojado en contra de todos nuestros pecados. Pero somos tan torpes que ni sabemos que pecamos, ni en qué estamos pecando. Entonces si uno estudia la Palabra de Dios, va a redargüir el corazón malvado del hombre, para revelar lo que es su pecado. No hay cambio ni el dejar el pecado si no hay conocimiento de lo que es pecado.

Útil para corregir. Una vez que la persona torpe sabe lo que está haciendo mal, necesita dejar de hacerlo. La correción de su camino es un problema que pocos pueden abarcar y lograr. Las Escrituras igualmente nos instruye cómo dejar el pecado.

Útil para instruir en justicia. Parando el pecado es muy importante, pero también cuando el pecado entra a nuestras vidas, normalmente ocupa un lugar en que debemos estar haciendo algo espiritual, un deber espiritual. Esto es el concepto de la justicia, lo que debes estar haciendo. Más que convencernos que estamos pecado, y corregir esto, la Biblia establece lo que debemos hacer en lugar del pecado.

El Punto Principal

Rom 9:21 ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?

Job 9:12 He aquí, arrebatará; ¿quién le hará restituir? ¿Quién le dirá: Qué haces?

El punto principal en esta lucha espiritual es el derecho de Dios sobre nuestras vidas. Ya Dios controla nuestras vidas, pero más que esto, Dios quiere que el hombre reconoce este derecho divino en su vida, y que el hombre se sujeta a la autoridad de Dios.

La Biblia es el mensaje de Dios donde Dios declara su autoridad sobre nosotros. Hombres en rebelión no quieren reconocer esta autoridad divina sobre ellos, y tratan de quitar la autoridad de las Escrituras para convencer a ellos mismos y otros que Dios no tiene autoridad sobre ellos, niegan que Dios existe, y niegan que nos ha hablado por la Palabra de Dios.

La Biblia es Confiable

Jn 1:14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

1Jn 1:1 Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida 2 (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); 3 lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. 4 Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.

Luc 1:1 Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, 2 tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, 3 me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo, para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido.

La Biblia es un libro de doctrinas, historias, y testimnios personales a los eventos. Mucho más que pura teoría, es el entendimiento y testimonio de santos hombres escogidos por Dios para comunicarnos Su Palabra en sus propias palabras. Entonces aparte de su parecer y entendimiento, tenemos la inspiración por Dios de este mensaje.

En unos casos Dios dio las palabras exactas a estos hombres, y en otros cosos Dios dirijo sus escritos para que sean exactamente la Palabra de Dios.

La Profecía Cumplida

Pro 22:19 Para que tu confianza sea en Jehová, Te las he hecho saber hoy a ti también. 20 ¿No te he escrito tres veces En consejos y en ciencia, 21 Para hacerte saber la certidumbre de las palabras de verdad, A fin de que vuelvas a llevar palabras de verdad a los que te enviaron?

Otro aspecto de la autoridad de Dios es como Dios nos ha dado profecía en el pasado, y esta profecía se ha cumplido exactamente como Dios lo dio.

Isa 46:9 Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, 10 que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero;

El Cambio Sobrenatural

2Co 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

Un testimonio muy fuerte a la naturaleza sobrenatural de las Escrituras es su efecto en las vidas de hombres y mujeres sujetos a ellas. Simplemente el nacer de nuevo es un testimonio a lo que Dios puede hacer a alguien cuando viene bajo la autoridad de Dios, y se sujteta a ella.

La Guerra sobre la Autoridad

Mat 15:6 ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición.

Los hombres rebeldes no quieren sujetarse a la autoridad de Dios, y como esta voluntad queda en la Biblia, ellos atacan la Biblia en toda forma que se puede. A fin de cuentas, el parecer del hombre mismo es nuestra autoridad, o Dios y Su Palabra.

No Excedes las Escrituras

1Co 4:6 Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, no sea que por causa de uno, os envanezcáis unos contra otros.

El problema con el hombre es de no ser contento con lo que ha dicho Dios. Si no cambia lo que ha dicho Dios, entonces quieren añadir sus propias opiniones y extras a ella.

Manteniendo Escritura en Su Lugar

Apo 22:18 Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. 19 Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.

Dios nos da instrucción muy especifíca sobre su palabra. No debemos tratarlo como escritos comunes. No la añadimos, no la cambiamos, y no la quitamos. En sí, es la Palabra de Dios, y debemos tratarla así. Quiere decir que tiene una autoridad como Dios tiene autoridad, y demanda nuestra sumisión. De no sujetarnos a ella, es de rebelar en contra de Dios mismo.