ig20 Bautistas ¿Qué significa ser “bautista”?

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Bautistas ¿Por qué se llaman “Bautistas”?  ¿Qué significa ser “bautista”?
Por David Cox
[ig20] v1 ©2006 www.folletosytratados.com
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Muchos grupos religiosos proclaman y dicen “No somos una religión, no tenemos una denominación, y por esto no usamos ningún nombre excepto ‘iglesia’.” “Los nombres son malos.” Pero es como si uno va al doctor, y el doctor receta una medicina pero no quiere decirte su nombre, nada más “esta medicina”. Usamos etiquetas y nombres para identificar qué es qué. Cada nombre significa algo, y tenemos que identificarnos correctamente hacia el mundo. Este folleto explica porque usamos el nombre Bautista.

Debemos ver que cualquier nombre que usemos sin duda va a surgir gente usando el mismo nombre pero sin llevar su vida, conducta, y doctrina como debe ser. Lo único que podemos hacer es aclarar cuales son las bases de nosotros, y tratar de defender el nombre todo lo que podamos.

Juan el Bautista

Empezamos con el detalle que hay varios términos que la Biblia usa para el pueblo de Dios, y para las iglesias. “La iglesia de Dios1 Cor 1:2, “cristianos” Hechos 11:26, el cuerpo de Cristo, la novia de Cristo, el rebaño de Dios, la viña de Dios, la casa de Dios, el templo de Dios, etcétera. Pero de todos estos nombres, es dudoso si son términos en general o son realmente títulos como pensamos cuando queremos buscar un nombre. El problema es que no siempre un nombre describe lo que realmente es algo. Dios no ha demostrado un nombre específico, excepto tal vez “Cristiano”.

Pero el profeta Juan tomó el nombre de “Bautista” muy formal. Lo usó como nombre para describirse, “Juan el Bautista”. Notamos que esto es el único título usado en esta forma “formal”, y siendo un predicador, Jesús buscó y fue bautizado por un predicador usando el nombre “Bautista”. Jesús no le cambió su nombre como a unos de los demás discípulos, y Dios el Padre vio con contentamiento desde el cielo este escenario en su bautismo.

¿Qué significaba “bautista” para Juan? Debemos ver que no significaba un grupo, sino arrepentimiento del pecado, y el buscar a Dios con todo su corazón. Esto era el ministerio de Juan, traer gente al Salvador. Su ministerio y su identificación (Bautista) eran de amigo del novio, para presentar la novia al novio y ver que las cosas anden bien entre ellos. Los que se identificaban con Juan tuvieron que rechazar el pecado, confiar en el Mesías, y vivir siguiendo la justicia de Dios. Hasta su identificación formal (bautismo) era un símbolo de morir al pecado y resucitar a la vida nueva en Dios. Juan no se hizo rico por su ministerio, sino sacrificaba todo en el servicio de Dios. Entonces de concentrarse en la salvación, en el evangelismo, en enfrentar y derrotar al pecado era el ministerio de Juan el Bautista, y era con que todos los creyentes obedientes en su día se identificaban.

Lo que no es del nombre “Bautista”

Debemos rápidamente desmentir lo que muchos hacen con el nombre “Bautista”. Alguien que se identifica como “bautista” no es necesariamente bueno, ortodoxo, ni justo en su conducta siguiendo a Juan. Deben ser, pero muchas veces no lo son. Hay Bautistas que hablan en lenguas, que andan en los caminos del mundo jugando con y gozando en el pecado, y que se caen en cualquier falsa doctrina. Hay Bautistas así, aunque no viven en el espíritu de Juan el Bautista, y no son fieles a Dios.

También debemos notar que unos toman el plan de la Iglesia Católica, que quieren hacer un rastro de los apóstoles de su iglesia hasta los bautistas de hoy en día. Las cosas no son tan simples, y cuando hubo tiempos en que la iglesia se corrompió, es difícil de encontrar personas en un grupo bien identificado con la doctrina claramente declarada como la tenemos hoy en día. No es decir que no había fieles hombres de Dios, sí había. Pero la historia no lo grabó tal vez, y esto es porque Dios no lo quiso así. No hubo ningún grupo que se quedó fiel a Dios desde los apóstoles hasta hoy. Cuando Satanás ganó su meta de corromper a los verdaderos hombres de Dios, los fieles se separaron del grupo y formaron otros grupos. Dios levantó otros fieles donde no hubo. Igualmente la luz y entendimiento que una generación tuvo no pueden ser juzgados por otra generación. O sea, no juzgamos a las personas que nunca tuvieron un problema (o conocimiento de un problema) como la Trinidad con los que han peleado con sectas que atacan a la Trinidad. Por el combate, se aclaran muchas cosas. Esto es nuestra fuerza, pero no podemos juzgar a otras generaciones pasadas por que tenemos una ventaja sobre ellos.

Distintivo de los Bautistas

Los Bautistas en general han sido identificados con 7 u 8 “columnas fuertes” que nos distinguen a nosotros de los demás grupos. Aquí vamos a admitir que el seguir el distintivo bautista es de acudir a estos esenciales de la Biblia y no es necesariamente de usar el nombre “Bautista” en el título o nombre de tu iglesia.

(1) La autoridad es la Biblia

Los verdaderos bautistas exaltan a la Biblia sobre toda otra autoridad que hay. Concilios de iglesias, compañerismos, tradición (aun Bautista), líderes populares (como Calvino, Wesley, Finney, etcétera) no son nuestra autoridad. Predicamos usando “así ha dicho Jehová” como la autoridad final de resolver todo asunto. También debemos revelar que no usamos chistes, bromas, cuentos, emocionalismo, y otros tipos de material[1] en nuestras predicaciones para convencer a la gente. Nuestra autoridad es la Biblia.

Igualmente los Bautistas son Fundamentalistas y Separatistas, pero dejo estos dos temas para otro folleto. Un Fundamentalista es alguien que guarda los esenciales de la fe Cristiana contra los ataques, y un separatista es alguien que no tiene miedo de separarse aun de sus hermanos y amigos sobre estos esenciales de la fe.

(2) Una membresía solamente de salvos

El énfasis de los bautistas verdaderos regresan a Juan el Bautista que rechazó a los fariseos que aun pretendían de ser creyentes, pero sus vidas no eran conforme a la vida de un obediente creyente. Los bautistas han requerido un claro testimonio como condición de membresía, y han utilizado la disciplina (1 Cor 5:2, 13; Apoc 2:20-22) para quitar de la base de operaciones y decisiones a miembros que no se portan dignos de Cristo y que contaminan a los demás hermanos débiles por su mal ejemplo (1 Cor 5:6-8; Gal 5:9). De tener pecado, todos lo tenemos, pero de no pelear en contra de ello y esforzarse para vencerlo es insoportable para los bautistas.

(3) La Libertad del Alma

Mientras otros hacen un sin fin de reglas, normas, y convicciones, restringiendo la vida cristiana, los bautistas creen que Dios nos ha dado los principios, y deja a cada individuo de aplicarlos. Quiere decir, lo que no es explicito en la Palabra de Dios, no es obligatorio a los demás sino una opinión de unos, y nadie puede imponer sus convicciones a otros. 1 Cor 8:9; 2 Cor 3:17; Gal 2:4; 5:1,13; 1 Ped. 2:16.

(4) El Sacerdocio del Creyente

Igualmente hay grupos que excluyan a los creyentes comunes del ministerio, la alabanza, la adoración, los servicios a Dios, pero los bautistas creen que cada individuo debe ofrecer sacrificios y hacer intercesión delante de Dios. 1 Ped 2:5,9

(5) Hay Dos Ordenanzas: El Bautismo y la Cena del Señor

Ordenanza es algo especialmente mandado y sacramento es algo que comunica gracia (para ser salvo por obras). Los Bautistas no creen en sacramentos. Las dos ordenanzas que son más especiales de los demás mandamientos son el bautismo y la cena del Señor. El bautismo es la identificación con Cristo (Mateo 10:32-33; Romanos 10:9), y la cena del Señor es un aseo personal para que el creyente se arrepienta y quite el pecado después de la meditación respecto a su vida.

(6) Hay dos oficios: Pastor y Diácono

Los Bautistas creen en un varón de Dios que cumpla con los requisitos (1 Timoteo 3, Tito 1) quien que es responsable por la iglesia y las ovejas (Hebreos 13:7,17; 1 Cor 16:15-16; Hechos 20.28; Tito 1:5-7; 1 Ped 5:1-2). Debe haber una pluralidad de ancianos en la iglesia ministrando y gobernando la iglesia, pero también debe ser que siempre que hay un solo varón de Dios quien que es últimamente responsable delante de Dios por todo lo que pasa allí. Los ancianos y el pastor forman el equipo de liderazgo y ministerio, y los diáconos son los siervos de Dios en aquel lugar. Los diáconos no deben gobernar sino ser los siervos oficiales de la iglesia para aliviar trabajos de carácter secular o no espirituales del equipo pastoral.

(7) La Autonomía de la Iglesia Local

Los Bautistas han insistido que no hay gobierno, control, o influencia esforzada de otras entidades sobre la iglesia local. El modelo de Dios es que en cada iglesia haya autonomía en sí misma: gobernándose por varones de Dios que son miembros de aquella iglesia, sosteniéndose solamente por las ofrendas de su gente que va a esa iglesia, y reproduciéndose por esa iglesia local. El vehículo para esta reproducción es la iglesia local y ningún otro ministerio o entidad. El evangelismo es hecho por sus miembros en representación de esa iglesia, no de un grupo religioso ajeno. Los ministros son educados por el programa de entrenamiento adentro de esa iglesia local, abierto a todos sus miembros. La reproducción de iglesias es por misioneros bajo la autoridad y sostenimiento de aquella iglesia.

(8) Separación de Iglesia y Estado

Unos desglosan esto de número 7 arriba, diciendo que no deben ser alianzas, dirección, ni apoyo económico entre una iglesia y una entidad gubernamental o civil.


[1]              Dios condenó el uso de fábulas y genealogías, 1 Tim 1:4; fábulas profanas y de viejas 4:7; cuestiones y contiendas de palabras 6:3-4, profanas pláticas sobre cosas vanas, y argumentos de la falsamente llamada ciencia 6:20; contiendas de palabras 2 Tim 2:14, profanas y vanas palabrerías, 2:16-18, cuestiones necias e insensatas 23, fábulas 4:4, fábulas judaicas, mandamientos de hombres Tito 1:14; cuestiones necias y genealogías, y contenciones, y discusiones 3:9; fábulas artificiosas 2 Pedro 1:16;

 

 

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