ig12 La Adoración: La Principal Obligación para el Hijo de Dios

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La Adoración: La Principal Obligación para el Hijo de Dios
Por David Cox
[ig12] v1 ©2012 www.folletosytratados.com
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Empezamos proponiendo a Dios, un Ser muy digno de una respuesta espiritual (entrego, dedicación a Él, y obediencia a Él) de nuestra parte, y sobre todo es nuestro Creador. Nuestra salvación es esencialmente una confianza (fe) que tenemos en la persona de Dios, que Sus promesas de salvarnos son reales, y además, Él es capaz y dispuesto a salvarnos. De base de este entendimiento, “invocamos a Dios sobre nuestras vidas” (o sea, confesamos a Jesús), y esto es lo que nos salva. Esto no es de decir palabras vanas o insinceras que ni afecta ni cambia a nuestras vidas, sino es una profunda confianza en la persona de Dios por conocer y creer en Su carácter, para que imitamos a Dios (Ef 5:1). Adoración es reconociendo este carácter del Dios en quien confiamos, exaltándolo a ser nuestro patrón personal. Es de expresar esta fe por medio de palabras (relatos de nuestras meditaciones sobre el carácter divino) y acciones. Los cultos los en domingo son dónde y cuándo enfocamos en adorar a Dios.

¿Qué es la Adoración?

Stg 4:6 Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. 10 Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.

La actitud que uno tiene con Dios es de suprema importancia. Dios castiga la soberbia, y premia la humillación delante de Él. Acceso a Dios es solamente por reconocer la superioridad de Dios a nosotros. El segundo y tercero de los diez mandamientos hablan de incorrectas formas y objetos de adoración, y el cuatro mandamiento habla del día de la adoración (día dedicado al Señor). La adoración es simplemente una exaltación de Dios por medio de la persona que le adora. Adoración es una actividad espiritual, imitación de la moralidad de Dios, y es del alma, en que uno responde a Dios Su Creador con estima, acciones, y palabras que exaltan a Dios a lo que Dios merece. William Ames explica que hay dos formas de adoración, la formal (en culto) y la informal, de la última dice, “Uno no puede dar honor a Dios en otra forma menos que por expresar fe, esperanza, y amor.” O sea, la adoración verdadera se ve en actividad y actitud. Luego Ames cita…

Due 10:12 Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma; 13 que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?

Dios requiere de nosotros una sola cosa, adoración a Él. Esto tiene que ver con la actitud de temor (reverencia), en andar en sus caminos, que le amemos y le sirvamos. Esto es el corazón de la adoración.

¿A Quién Adoramos?

Matt 4:9 y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. 10 Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.

Primero lo que llama la atención es que Satanás quiso la adoración para sí mismo, y claramente Dios insiste en que la adoración sea solamente para Dios mismo. Segundo, es muy importante (pero poco reconoció) que Satanás especificó que quiso Jesús de adorarle “postrado”. O sea, para ser valida la adoración tiene que ser exactamente como el “dios” manda que le adore. En este caso, es Satanás, y quiso que Jesús adora en una posición de sumisión (postrado o arrodillándose con la cara inclinada abajo). Entonces adoración tiene que ver principalmente con el objeto (Dios solamente, el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo Jn 5:23) y luego la forma (nuestra humillación, y la exaltación de Dios sobre nosotros y nuestra voluntad). Satanás quiere robar de Dios la adoración suya. Adoración es de mantener fijos los ojos, atención, y prioridad en Dios, para darle lo que quiere de nosotros y tiene que ser en la forma que especifica Dios. Satanás quiere distraernos del objeto correcto, o corromper la forma correcta. También tenemos que ver que es muy claro que nunca adoramos alguien afuera de mero Dios, el Creador.

Rom 1:25 ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.

Dando culto” es la palabra σεβάζομαι sebazomai que significa dar reverencia o adorar. Toda criatura es prohibido de la adoración. En Col 2:18 y Apo 19:10, prohíben adoración a los ángeles (que literalmente es “mensajeros” que puede ser predicadores o seres espirituales).

Los Elementos de Adoración

La adoración viene del hecho que somos criaturas hechas por Dios para Su gloria. Es la obligación principal de cada criatura de adorar a Dios. Esto es la razón porque Dios nos creó, y es la respuesta de cada criatura hacia a Dios.

La adoración tiene que ver con nosotros postrándonos delante del superior Dios (exaltando a Dios). Las formas no son específicas, porque la actitud tiene más importancia que una posición del cuerpo, pero lo que menciona la Biblia en esto es de arrodillarnos delante de Dios, inclinar la cabeza hacia al suelo, ser quieto o silente delante de Dios, y en general demostrar reverencia, temor, y humillación de nuestra parte delante de la presencia de Dios.

¿Cómo adoramos a Dios?

Gen 4:5 pero (Dios) no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya… 6 Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante? 7 Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta;

Cuando examinamos Caín, entendemos que el pecado de Caín en una forma (no muy clara a nosotros por cierto) era que no adoró a Dios en la forma que agradó a Dios (compare con lo mismo que hicieron Nabad y Abíu en Lev. 10:1-11 cuando ofrecieron fuego extraño). Muchos comentaristas dicen que Caín ofreció una ofrenda sin sangre cuando Dios hizo esto requisito, pero aunque esto bien puede ser, Dios no dice esto explícitamente a nosotros. Su falla era de no poner importancia en los detalles de su adoración, de tener instrucción de Dios y de no obedecerla explícitamente.

Deut 12:32 Cuidarás de hacer todo lo que yo te mando; no añadirás a ello, ni de ello quitarás.
Núm 15:39 Y os servirá (un bordo azul) de franja, para que cuando lo veáis os acordéis de todos los mandamientos de Jehová, para ponerlos por obra; y no miréis en pos de vuestro corazón y de vuestros ojos, en pos de los cuales os prostituyáis.

Tenemos que estudiar cómo es que Dios quiere que le adoremos, y cumplir con ello exactamente. Era preocupación constante de Dios que Su pueblo deja los mandamientos de Dios para seguir los pensamientos de su corazón. Adoración empieza con Dios, y sigue con oír, estudiar, y entender las meras palabras de Dios.

Mat 15:9 Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.
Éxo 20:4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso…

Vimos que Dios prohibió adoración a lo que no es Dios, y también Dios prohíbe adoración por los medios de imágenes de cualquier tipo o representación (del mismo Dios, personas como los santos, o de animales, plantas, estrellas, sol, luna, etc.). El medio de adoración es espiritual, y no en símbolos. La forma de adorar es muy importante.

Juan 4:23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

Lo que pasó aquí es que la mujer dudaba del lugar correcto para adorar a Dios (Jerusalén o en Samaria) y Jesús desenfocó en el centro de adoración en Jerusalén (la polémica entre Judíos y Samaritanos) y enfocó en la adoración espiritual, por medio de la verdad de Dios morando espiritualmente y viviendo visiblemente adentro de o por medio de la vida de uno.

Col 3:16 La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. 17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

La adoración más importante es que vivimos el carácter moral de Dios (la moralidad de Dios) en nuestras vidas cotidianas. Así adoremos a Dios en la forma que agrada a Dios.

Adoración en Cultos

Las partes más esenciales de la adoración en los cultos son 1) el conocer y entender la verdad espiritual que necesitamos seguir. 2) repetir esto en forma de adoración (himnos, leer Escritura, o testimonios). 3) animar a nuestros hermanos en la fe en amor por usar ejemplos espirituales (testimonios o acciones de gracia) donde Dios demuestra Su buen carácter a nosotros en nuestras experiencias.

El “Día del Señor”

Éxo. 20:8 Acuérdate del día de reposo para santificarlo. 10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra algunaEs extremadamente importante que uno adora a Dios. La salvación no es realmente adentro de uno si no adora a Dios con su vida, por sus dichos y hechos. Además de ser una actitud siempre adentro del hijo de Dios, hay un tiempo y lugar específico en que adoramos a Dios, y esto es en cultos en la iglesia (en la compañía de los hermanos) cada primer día de la semana. La observancia del día de reposo era de suprema importancia en el Antiguo Testamento, y de quebrar las reglas de reverencia para Dios en este día era con pena de muerte.

1Jn 1:5 Éste es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. 6 Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; 7 pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.

Juan explica que hay unos que no conviven con los hermanos (1Jn 2:19) y abandonan la iglesia y los hermanos cuando congregan en cultos oficiales. Estos “no son de Dios.”

Juan ve la purificación de los pecados (1Jn 1:7; 3:3,6) y el amor entre los hermanos (1Jn 3:10) como las más claras manifestaciones de un hijo de Dios. O sea, la adoración de Dios es hecho por cambiar la vida, dejando el pecado, y por el convivir con los hermanos en la comunidad de fe. Esto se enfoca en los cultos donde la adoración es formalmente hecho.

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