cp117 ¡No Quejándose! ¡No Murmurando!

cp117 ¡No Quejándose! ¡No Murmurando! explica que estamos bajo la soberanería de Dios, y debemos aceptar lo que es la voluntad de Dios sin quejar o murmurar.

¡No Quejándose!
¡No Murmurando!

Por David Cox

[cp117] v1 ©2026 www.folletosytratados.com
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Filipenses 2:14 Haced todo sin murmuraciones y contiendas,

1 Corintios 10:10 Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor. (Salmo 10; 103:6)

Debemos tener una relación con Dios porque somos Sus criaturas. Es paralelo a jóvenes bajo la autoridad de sus padres y no son contentos, quejan, y murmuran contra tal autoridad si no pueden expresar su falta de contentamiento. Así somos en la vida con Dios. Unos murmurando sobre todos sus problemas y lo injusto que “la vida” está tratándolos, que actualmente están quejándose en contra de Dios.

Salmos 103:6 Jehová es el que hace justicia Y derecho a todos los que padecen violencia.

1 Pedro 2:23 quien (Jesucristo) cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente;

Si creemos que Dios es el Juez mayor de todos, y que Dios va a restaurar a quien es maltratado, dándole premios, y castigar a los que hacen lo malo, entonces, ¿Por qué nos indignamos cuando algo pasa mal en nuestras vidas? ¿Dios no va a corregirlo un día?

Definición de el Quejarse

Quejarse es mostrar descontento o enojo ante una situación. Normalmente, la actitud se manifiesta con el tiempo, a través de palabras y hasta con acciones, demostrando su mala actitud.

Daniel 4:35 Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él (Dios) hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?

Dios hace lo que Él quiera, y no hay nadie que pueda detenerle con fuerza en su voluntad.

1 Samuel 3:18… Entonces él dijo: Jehová es; haga lo que bien le pareciere.

Salmos 115:3 Nuestro Dios está en los cielos; Todo lo que quiso ha hecho.

El problema con la soberanía de Dios es cuando Él hace o permite algo que no nos gusta. Entonces, en el estrés de vivir este resultado, nos irritamos y nos molestamos, y esto amarga nuestra actitud, y nuestro amor por Dios, y salen quejas y murmuraciones de nuestra boca. Lo peor es que nunca dejamos el asunto, sino que repetimos demasiado los mismos cuentos (“quejas”) cada oportunidad que podemos por toda la vida.

Romanos 8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

Otro punto contundente aquí es que no entendemos que estamos en las manos de Dios totalmente, Dios decide las experiencias de nuestras vidas, lo que Él piensa que es mejor para uno, individualmente. Es fácil repetir el versículo, pero realmente este principio no está vivo en nuestras vidas y en nuestro espíritu.

Filipenses 2:14 indica que esta mala actitud y quejas verbales llegan a contiendas, tal vez con otras personas, con tu vida en general, o peor, en contra de Dios. Satanás usa la raíz de amargura para contaminar nuestro espíritu y hacer impotente nuestro animo, nuestro gozo, y nuestros esfuerzos para Dios. Es una distracción de lo que debes hacer en la vida cristiana.

Isaías 55:9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

Dios nos premiará en la eternidad por lo que hagamos por Él, para su obra, pero también nos premia por lo que sufrimos por ser cristianos. Dios permite esto, y está en Su voluntad que suframos para recibir estos premios celestiales. El problema es que muchos cristianos quieren bendición material en la tierra, y su relación con el cielo es casi nula. Nunca aceptan o están tranquilos en las tribulaciones. Juan 16:33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

Romanos 5:3 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; 4 y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; 5 y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.

No piensan en juntar bendiciones y coronas celestiales. No piensan en el carácter moral que estas experiencias forman dentro de uno. (Si es que reaccionas correctamente a ellas.) No confían en Dios porque cuando algo anda mal en sus vidas, no piensan que Dios está enseñando algo espiritual. Se ve que uno reacciona correctamente por no quejarse y por usar la experiencia para beneficiar a otros. Se llama lo último compasión y bondad.

Quejándose en contra de Otros

1 Pedro 4:9 Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones.

Santiago 5:9 Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta.

El quejarse es producto de que no estás contento con la vida. Todos tenemos diferentes vidas, y lo que te tocó es porque Dios así quiso que fuera. Quejándote sobre ello no va a cambiar ni a mejorar tu situación. Entonces, (1) acepta lo que Dios te da en la vida, (2) aprende las lecciones espirituales de la experiencia, (3) analiza la situación para ver si hay algo que pudiste haber hecho diferente, o en el futuro hacerlo diferente para evitar o hacer menos dolorosa la experiencia, (4) analiza si hay algo que puedas hacer ahora para reparar o mejorar la experiencia. Pero en ningún caso el quejarse o tener una mala actitud en contra de Dios va a mejorar las cosas.

Mi Situación está Mal.  ¿Qué hago ahora?

Efesios 5:17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.

El concepto de “necio” es de no tener la vista puesta sobre lo eterno, lo celestial, lo que agrada a Dios.

1 Tesalonicenses 5:18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.

Lo que le pasó a Jesús tampoco era justo. Pero era la voluntad de Dios. Solamente poniendo Romanos 8:28 en práctica, esto es, ver todo lo que te pasa como la voluntad de Dios, y aprender de ello, y acercarte a Dios por ello, podemos dar gracias en todo.

Tengo Cicatrices por lo Malo

Job 5:7 Pero como las chispas se levantan para volar por el aire, Así el hombre nace para la aflicción. 8 Ciertamente yo buscaría a Dios, Y encomendaría a él mi causa; 9 El cual hace cosas grandes e inescrutables, Y maravillas sin número;

O sea, Dios ha establecido en Su mente y voluntad perfecta que el ser humano, su vida, sus experiencias buenas y malas, es el campo de batalla espiritual para decidir el estado eterno de cada uno.

En lugar de pensar que las pruebas (problemas y malas experiencias) de la vida dañan a uno, debemos ver que Dios permite que estas experiencias nos pasen a nosotros para ponernos bajo estrés y buscar más a Dios en oración, para consolación, para aprender asuntos espirituales. Lamentablemente, muchos cristianos se alejan de Dios y tienen amargura hacia Dios.

No Teniendo la Raíz de Amargura

Hebreos 12:15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;

La amargura viene cuando tú piensas que Dios no está tratándote justamente. Si entiendes que frente a Dios eres un pecador, y lo que mereces es castigo en el infierno para siempre, entonces cualquier problema o injusticia en esta vida parecería poca cosa.

Proverbios 14:10 El corazón conoce la amargura de su alma; Y extraño no se entremeterá en su alegría.

Siempre el pecador es un narcisista. Pensamos que nosotros debemos de tener todo muy bien, y que todo debe pasar bien en nuestras vidas. Nos indignamos y nos enojamos cuando la vida no sale así como pensamos que debería ser. Pocas personas tienen la vida perfecta como cada uno piensa que merece.

El “murmurar” es cuando una autoridad te dice algo de hacer, y que tú repites la petición en molestia, pero con irritación. Repites en voz baja, o murmuras.

No Murmurando

Job 21:4 ¿Acaso me quejo yo de algún hombre? ¿Y por qué no se ha de angustiar mi espíritu?

Job 13:3 Mas yo hablaría con el Todopoderoso, Y querría razonar con Dios.

Job 16:20 Disputadores son mis amigos; Mas ante Dios derramaré mis lágrimas. 21 ¡Ojalá pudiese disputar el hombre con Dios,

¡Como con su prójimo! Aun en su mala situación de la vida, Job entendió que el quejarse es en contra de Dios. Es una mala acción espiritual para la persona. ¿Por qué, me mandaste Dios, esta experiencia? Su queja llega a ser un punto teológico. ¿Por qué los malvados prosperan sin problemas (a la vista) pero los hijos de Dios sufren?

Salmos 142:1 «Oración que hizo cuando estaba en la cueva.» Con mi voz clamaré a Jehová; Con mi voz pediré a Jehová misericordia. 2 Delante de él expondré mi queja; Delante de él manifestaré mi angustia.

Dios permite que sus hijos sean expuestos a malas experiencias para que busquen la misericordia y la ayuda de Dios. No hay más intenso acercamiento a Dios que cuando uno está en agonía y sabe que Dios le ama y no le dejará desamparado. Pero nosotros menospreciamos esto. El quejarse y el murmurar es exactamente este menosprecio.

¿Por qué Conmigo la Vida es Injusta?

Salmos 73:12 He aquí estos impíos, Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas. 13 Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, Y lavado mis manos en inocencia; 14 Pues he sido azotado todo el día, Y castigado todas las mañanas. 15 Si dijera yo: Hablaré como ellos, He aquí, a la generación de tus hijos engañaría. 16 Cuando pensé para saber esto, Fue duro trabajo para mí, 17 Hasta que entrando en el santuario de Dios, Comprendí el fin de ellos.

El asunto queda en entender el fin de las personas para las que todo va bien. Es el infierno. Hay una bendición para el pueblo de Dios, pero sin Dios, toda bendición y bien es una ilusión y no se acercan a Dios. Los hijos de Dios que sufren tienen la bendición cuando Dios les da duras experiencias de la vida. (Romanos 8:28) Allí está el secreto. Distinguiendo entre lo celestial y lo terrenal. Esto es la esencia de ser salvo. Uno acepta los problemas en su vida por el premio del cielo. Hebreos 11.

Contentamiento

1 Timoteo 6:6 Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; 8 Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.

El contentamiento es un don de Dios que Él te ofrece (tiene que haber malas experiencias para que captes esto bien), y se enfoca en el detalle de que con Jesús no necesitamos nada más. Para el cristiano que vive en una mansión, con millones de dólares en el banco, es fácil decir que está contento. Pero para el cristiano pobre, enfermo, con contratiempos, es realmente un logro espiritual estar contento en esas condiciones. Es de exaltar a Jesús por encima de las comodidades de la vida. En la eternidad en el cielo, Jesús será nuestro punto de gloria. Nada más importará, y Jesús nos satisfará en la eternidad.

Filipenses 4:11 No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. 12 ​Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. 13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Es imposible estar contento en cualquier situación si no tienes fe en Dios.

2 Corintios 12:9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. 10 Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Pablo no se quejaba de sus problemas de vida, sino que los vio como punto de gloriarse en lo que Dios está haciendo en su vida. Él aguantaba todo porque el poder de Dios estaba sobre él y sobre su vida. Dios estaba con él. No estaba desamparado. Si se hubiera quejado o murmurado, entonces no hubiera reconocido el amparo de Dios en él.

Hebreos 13:5 Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; El punto va a la fundación de la salvación.

Emanuel, ¿Es Dios contigo o no? ¿Dios te deja desamparado o no? De sufrir en esta vida, y aceptarla como la voluntad de Dios es Dios contigo.

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