fam24 La fe de Nuestros Padres la transmisión de la moralidad

Fam24 La Fe de Nuestros Padres
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La fe de Nuestros Padres la transmisión de la moralidad
Por David Cox
[fam24] v1 ©2011 www.folletosytratados.com
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Gén 15:15 Y tú vendrás a tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez.

La Fe de Nuestros Padres y la Transmisión de la Moralidad
La Fe de Nuestros Padres y la Transmisión de la Moralidad

La Biblia habla de la vida y la muerte, de cielo, un lugar de paraíso, y el infierno, un lugar de castigo. Es muy interesante de ver que cuando Dios empezó a tratar con Abraham y su linaje, empezó a revelar que el lugar de bien después de la muerte es actualmente un punto de reunión con sus ancestros creyentes en el verdadero Dios. La idea que se comunica es uno de la transmisión de la fe, desde una generación a la otra, en que el cielo o el paraíso es actualmente una comunidad placentero con los padres y ancestros de uno. Esto implica que una apreciación y estima que alguien más joven que sus ancestros tenga para ellos. Primero te trajeron al mundo, y luego trabajaron todo su vida para darte a ti una buena vida, a lo menos lo mejor que pudieran.

El Valor de lo que Tuvieron

Heb 11:9 Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; 10 porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. 13 Conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.

Desde el patriarca Abraham, Dios nos presenta personas de gran fe y relación para con Dios. Estas personas encontraron algo de tanto valor que ellos pensaron que valía la pena de dejar lo demás de este mundo para seguir este gran tesoro en los cielos.

Ecl 3:11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.

“Vieron” espiritualmente algo de valor eterno, y no dejaban hasta que alcanzaba este tesoro después de la muerte. Solamente el hombre tiene esta capacidad de ver la eternidad, y desearla.

Mateo 13:44 Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. 45 También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, 46 que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.

Dios ha impuesto la regla que la salvación tiene que ser algo que uno altamente aprecia, que estima más que cualquier cosa en esta tierra. Pocos llegan a entender esto, pero Abraham y sus hijos captaron esta visión de la eternidad, y seguían a ella.

Como Padre, Como Hijo

Heb 11:9 Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; Uno de los puntos más fuertes en las historias bíblicas es que esta visión se impresionó tan fuertemente las vidas de estas “papás” que los hijos entraron en su misma visión de la eternidad. Preguntamos, ¿Cómo es que estos hombres y mujeres de Dios comunicaron este aprecio espiritual que resultó en su salvación a sus hijos?

Comunicando la Moralidad: Fe

La comunicación de nuestra fe empieza con una fe viva, activa, y que es real adentro de nosotros. Muchas personas dicen que tienen fe, pero no se ve en su vida diaria rastros de esta fe realmente.

Comunicando la Moralidad

2Ti 1:5 trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.

Es posible de tener y comunicar la fe cristiana de una generación a otra, pero no es fácil. Primero observamos que los padres tuvieron una fe “no fingida”: El concepto aquí de fingido es como plastilina, en que se puede torcer, moverlo, y cambiar su forma y estructura fácilmente a conformarse a cualquier situación. Es de acomodarse adaptando la forma del mundo. La fe cristiana es rígida, que no se conforma al mundo sino transforma a la imagen de Dios.

Rom 12:1 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Este proceso empieza en los padres quienes se sacrifican sus vidas para Dios, para buscar y encontrar la verdadera voluntad de Dios, y luego vive esta voluntad. Ellos son ejemplos del carácter moral de Dios.

2Ti 3:12 Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución; 13 mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados. 14 Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; 15 y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.

El primer secreto de esta comunicación de la moralidad de una persona a otra, de una generación a la otra, empieza con individuos quienes se paran firmemente para Dios, que buscan con todo su corazón y esfuerzos de dejar la forma de vivir del mundo y buscan a vivir en la voluntad de Dios. La dedicación en ellos tiene que ser a seguir siguiendo a Dios aunque les cuesta personalmente, y aunque les cuesta caro. Esto habla de dedicación y entrego a este seguir a Dios. Hay muchos falsos cristianos en las iglesias que no viven conforme a las normas de un verdadero cristiano. El secreto empieza con personas realmente salvas, que entienden que su salvación es tanto ser llevado al cielo un día que es de ahora obedecer la voluntad de Dios en como vivir la vida. La salvación es de abrazar a Jesucristo nuestro Salvador, y esto incluye su carácter moral para “ser como él es,” y esto es habla de ser santo y piadoso.

El segundo secreto es que se basan todo lo que hacen sobre las Sagradas Escrituras que Dios ha capacitado con el poder de transformar nuestras vidas. La Biblia es la única fiel representación de la voluntad de Dios, y es poderosa para transformar para los que la estiman las meras Palabras de Dios.

Tit 2:12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,

2Ti 3:1-5 Debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. 2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos… que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.

El tercer secreto en comunicar la moralidad es de fijar muy bien que la doctrina sana que solamente producirá la piedad y salvación verdadera. Los judíos admiraban a Jesús (Mt 7:28; 16:12; 22:23) y se maravillaban sobre “su doctrina”, porque no era como los fariseos (Mt 15:9enseñando como doctrinas mandamientos de hombres”). El punto importante de ver es “porque les enseñaba como quien tiene autoridadMc 1:22; Lc 4:32. Hay maestros espirituales que no se basan firmemente su vida y doctrina sobre la Biblia, y su ministerio y vida es una gran hipocresía, y todos lo saben. Jesús mismo hizo esto claro, “El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuentaJn 7:17. Entonces el secreto es en encontrar y perseverar (Hch 2:42; Rom 6:17) en esta doctrina. “que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina1Ti 1:3. Hay gente que “oponga a la sana doctrina1Ti 1:10. Hay gente que sigue la buena doctrina, y la enseña a otros.

1Ti 4:6 Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido. 7 Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad;

Rom 16:17 Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos.

El creyente que otros sigan espiritualmente es quien que firmemente plantea su vida sobre las doctrinas de la Biblia, a la que Jesús vivió enfrente de nosotros, y de no ser como “niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina Efe 4:14. “Hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido2Te 2.15.

El cuatro secreto de comunicar tu fe es en que no sea hipócrita, que concientemente vives lo que profesas. 1Ti 4:16 Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren. Es importante de entender que otros ven tu vida y testimonio, y tienes gran influencia sobre otros por lo que ellos ven en ti (bien o mal). Si no hay esta persistencia en seguir hasta la muerte los principios morales de Dios que profesas, entonces eres una hipócrita. La razón porque tantos jóvenes no sigan la fe de sus padres es porque no han visto nada de Dios en ellos, y no han visto esta estima de dejar el mundo para seguir a Cristo. Lucas 14:33 Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo. Mateo 6:21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. Simplemente puesto, nosotros somos mundanos, de este mundo, y se ve en como vivimos nuestras vidas. No sacrificamos lo terrenal para invertir y perseguir lo celestial, y peor de todo, nuestros hijos viven diariamente con nosotros, observando nuestras vidas fraudulentas y hipócritas.

Heb 11:24 Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, 25 escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, 26 teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón. Es por lo que dejamos de perseguir en que se ve la sinceridad de nuestra fe. Es en la dedicación a Dios, a Su casa, y a Su obra en que otros se fijan algo espiritual de valor suficiente de seguir nuestro ejemplo

Fil. 3:8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,

Cuando tus hijos ven esta gran fe verdadera en ti, entonces querrán seguirte al cielo. La estima de los padres llega a ser algo aceptable para los jóvenes.