fam11 Las Madres Piadosas

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Las Madres Piadosas
Oh, ¡como nos hacen falta!
Por David Cox
[fam11] v1 ©2008 www.folletosytratados.com
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Muchas mujeres hicieron el bien; Mas tú sobrepasas a todas Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada. Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos.

Prov 31:29-31

En nuestro mundo de mujeres liberadas y familias de madres solteras, hemos perdido el oficio de la mamá. La “mamá” ha llegado a ser simplemente quien que tiene un hijo, ni modo como se porta. Dios ha hecho la familia como el núcleo social y espiritual de la sociedad. Satanás ataca primeramente a la familia, y vemos su daño en el concepto de la mamá. Dios puso la mujer en la familia para ser un constante y siempre evidente recuerdo de la bondad de Dios, de la fidelidad de Dios, y de cómo debemos dar gracias a Dios por todo que Él hace por nosotros cada día.

¿Qué es una buena madre?

Vemos en Génesis que Dios estableció la familia. La familia empieza por el casamiento de un hombre con una mujer hasta que la muerte los separe. Vemos en Génesis que el hombre le faltaba un elemento muy importante por que no tuvo mujer y familia. La mujer es lo que hace al hombre social. La mujer le da al hombre la razón para trabajar duro y sufrir el dolor y sudor del trabajo, porque es para proveer para su esposa y la familia.

Es importante de entender el funcionamiento de la mujer dentro de la pareja y la familia. La mujer es más emocional en su naturaleza. Mientras que el hombre es lógico y calculador, la mujer es emocional y social. Ni el uno ni el otro “es correcto” sino cada uno en su lugar. Pero mientras que la autoridad, el discernimiento, y el liderazgo se cae al hombre, la mujer tiene el papel de hacer el hogar un paraíso, un refugio, y un castillo en contra del pecado y las presiones del mundo. Mientras el padre castiga, la misericordia normalmente viene de la madre.

Según 1Juan 4:16, “Dios es amor”. Esto es una definición de su esencia. Para ser salvo tenemos que recibir el amor de Dios, y hacerlo parte de nosotros mismos. La mujer tiene su importancia en ubicar este amor en su esposo y en sus hijos. Los hombres pueden conocer personalmente el concepto del amor en un nivel terrenal por que tienen esposas o por su madre. La mujer le da el ejemplo, la motivación, el principio, y la practica en causar y mantener el amor en su vida. Igualmente los hijos pueden entender algo del amor por su trato con su madre. Si no fuera por la mujer, el amor no sería muy común o entendido. La madre es casi siempre un ejemplo del amor para cada persona. A la verdad el hogar es un taller espiritual donde aprendemos los principios que nos guían en esta vida.

El Vivo Ejemplo de Sumisión

1° Timoteo 2:11-15 La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. 12 Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. 13 Porque Adán fue formado primero, después Eva; 14 y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión. 15 Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia.

Génesis 3:16 A la mujer dijo: …y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.

La mujer debe ser sujeta a su esposo. Tal vez el elemento singular en el desarrollo de un niño que va a decidir como va a responder a Dios o ignorar o rebelarse en contra de Dios es el ejemplo de cómo su madre vivía en sumisión a su padre. Debemos aclarar que esto es como la Trinidad. Son tres personas, pero ni el Espíritu Santo ni tampoco Jesús es menor en una forma a Dios el Padre, pero el Espíritu Santo y el Hijo demuestran perfecta sumisión al Padre. Siendo iguales, se sujetan uno al otro. No es cuestión de ser menor en valor o habilidad, sino menor por un propósito espiritual, el vencer el pecado.

Los hijos recogen todas sus ideas de los eventos de su juventud y niñez. Recuerdan como actuaban sus padres, las situaciones en su hogar, y esto es lo que les parece mejor normalmente. Van a seguir el ejemplo de sus padres.

Es Quieta y Calmada

1Cor 14:34-35 dice que las mujeres no deben hablar en las congregaciones, sino de estar sujetas. El contexto de esto es de aprender cosas espirituales en la iglesia. Vemos en la sección anterior (1Tim 2:11-12) que la mujer no domina a ningún hombre, sino es quieta y calmada en su conducta, no hablando como representante de su familia, sino deja todo esto a su esposo. Proverbios establece que la mujer mala es alborotadora (Pro 9:13).

El Vivo Ejemplo de Servicio

No podemos leer Proverbios 31 sin ver las abundantes buenas obras de la mujer cristiana. Simplemente ella es un perfecto ejemplo de una persona quien sacrifica su propia vida para servir a otros. En el fondo de la vida cristiana, en la esencia de Dios (Dios es amor), Dios quiere que seamos siervos uno de otros. Esto es parte del amor, de ser una bendición para otros.

La madre cristiana es una mujer quien se queda en casa edificándola (Pro 14:1), atendiendo a los quehaceres de su familia. La ramera es quien siempre anda en la calle (Pro 7:11). Pablo hizo claro que las viudas jóvenes tienen la tentación de ser ociosas, andando de casa en casa, de ser chismosas y entremetidas (1Tim 5:13), todas las cosas que una buena mujer no hace. La mujer cristiana es alguien que cuida sus intereses en su esposo, sus hijos, y su casa.

El Consolador de la Familia

Isaías 66:13 Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo.

Hasta Dios mismo se compara a sí mismo con la consolación que hace una buena madre. Para un ser humano, probablemente no hay otro evento tan consolador de estar en el seno de su madre. Hay alimentación, consolación, protección, calor, cariño, amor, cuidado, y los sentimientos siguen sin fin. Todo esto está concentrado alrededor del concepto de la madre, quien es la persona que más cuida y más beneficia a la persona cuando está pequeña. Lloramos excesivamente cuando perdimos a nuestras madres. Hoy en día la mayoría de las personas están en situaciones donde no hay padre y madre, o en que no gozaron de un hogar estable y “normal” (como Dios lo ha establecido). En Proverbios 31, vemos un cuadro de la mujer virtuosa, llena de virtudes (buen carácter moral). Ella es una bendición al hogar, a su esposo, a sus hijos, y hasta otros.

El Carácter Moral de la Madre

Vemos en Proverbios 31 que la mujer virtuosa tiene la vista puesta en ser una bendición a otros. Ella trabaja desde antes de amanecer hasta pasando medianoche para que otros beneficien de sus labores. Ella piensa en el futuro de los que tocan su vida, y ella se prepara para ellos.

1Tim 2:9-10 Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad.

Modestia y Reserva

La madre cristiana se enfoca en un adorno espiritual, y no tanto en lo externo. Vemos una reserva (pudor) que es modestia y honor que se ve como respeto, reverencia, y reserva en su vida y en como actúa hacia a otros. Ella se reserva a ella misma para su propia familia y esposo, primero y antes de todo. Ella tiene control sobre su propia vida, y se manifiesta esto por ser sobria, de no tener adicción al entretenimiento, a la diversión, a los placeres, al vino, etc. Ella se mide siempre.

1Ped 3:2-5Considerando vuestra conducta casta y respetuosa. Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, ene. Incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de gran estima delante de Dios. Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios”.

Ella es una persona quien tiene un enfoque espiritual hacia el corazón, en ser afable y apacible, siempre se marca con gentileza y quieta, fácil de tratar. La mujer piadosa no es una persona implacable o exigente en lo que quiere para sí misma.

Ella se marca con una conducta casta, libre de carnalidad. Ella es pura, limpia de las manchas del mundo. Ella tiene reverencia y temor para las autoridades en su vida. No es alguien quien es rebelde. Su vida es adornada altamente con buenas obras. Siempre llena su vida con servicio para otros, por el motivo de amar a otros.

La Educación Moral

Proverbios habla de la educación moral y cuidado espiritual por parte de la madre. No debemos menospreciarla (1:8). La madre enseña a los hijos (“no dejes la enseñanza de tu madre 6:20). La madre es quien cuida al niño en sus primeros años de la vida, y por lo cual, cada niño estima mucho a su madre. El niño sigue el ejemplo moral de sus padres, pero en los primeros años de vida, esta impresión del ejemplo moral de su madre es lo más fuerte. Lo que es la madre (moral, indiferente, o inmoral), será el hijo. Vemos este proceso en la cadena de Loida a Eunice, y de Eunice a Timoteo (2Tim 1:5) quienes transmitieron su fe cristiana de una generación a la otra. De los pasajes de 1Tim 2:9-10, 1Pedro 3:2-5, y Proverbios 31 vemos que la mujer cristiana se adorna a sí misma con buenas obras, y ella es una obrera incesante y energética.

Proverbios 23:22 Oye a tu padre, a aquel que te engendró, y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies. Dios habla de la mala generación, quien no bendice a su madre (Prov 30.11). Debemos apreciar y estimar altamente el ejemplo de nuestras madres.